viernes, 29 de noviembre de 2019

Anivelando el Aceite de Manera diferente

Haber sido víctima de robo de una moto una vez, me permitió obtener un vistazo más profundo a lo que es la seguridad y nuestro sistema de justicia. Recuperé mi moto 2 veces. La primera vez cuando me informó un oficial de policia que encontraron mi moto abandonada en la calle. Bueno, digamos que esto era la "recuperación oficial". Desafortunadamente, el oficial en su inocencia y con su fé plena e intacta en la justicia siguió el procedimiento aprendido y llamó a la grua para poner la moto a disposición del ministerio público. Así que la segunda recuperación, la "recuperación real", era después de 11 días, llenos de muchas vueltas, alteraciones y dolores de cabeza, cuando por fin al ministerio público se acabaron las ideas de cómo seguir trabajando en este caso y liberaron mi moto. Pobrecitos, la falta de casos los obliga a aferrarse a los pocos casos que les llegan para no estar sentados todo el día en una oficina sin saber qué hacer.

Esta experiencia explica porque me sumé a un gran grupo de motociclistas que prefiere estacionar sus motos en la sala de su casa. Además era chido desayunar en la mesa del comedor y poder acariciar el colín de la moto. Sabemos que las motos también tienen sentimientos. Los no-motocilistas nunca entenderán que motos no son cosas materiales como un simple coche sin alma. De hecho, un robo de moto debería ser tratado como secuestro. Perdón, me estoy desviando del tema.

Cuando hago un cambio de aceite, pongo el nivel justo a máximo o poco debajo. Normalmente, después de la primera rodada y con la moto enfriada, el nivel bajó por haber sacado el resto del aire que haya quedado en el sistema de lubricación y filtro de aceite. Lo anivelo agregando el faltante y ahora si quedó. No sé si les ha pasado, pero si vuelven a verificar el nivel después de otra vuelta, milagrosamente queda ligeramente encima del nivel máximo. Mientras no es medio litro o más, no pasa nada.

Sin embargo, un día estaba muy aburrido y se despertó el perfeccionista en mi. Limpié la moto en la sala con un trapo húmedo y al hacerlo verifiqué el nivel de aceite por la ventanilla de mi entonces R1 del 2007. Estaba ligeramente encima del nivel máximo. En todos los foros de motociclistas que conozco se ha discutido este tema y dan varias opciones de cómo sacar el excedente de aceite. Algunos juran que han logrado sacarlo con una jeringa por donde se mete el aceite, mientras otros dicen que es imposible ya que  el embrague no permite llegar al aceite que de hecho se encuentra mucho más bajo. Opté por la opción más lógica de sacar un poco por el dren donde se saca siempre el aceite viejo.

La idea es tan simple como lógica. Colocas una charola debajo del carter de la moto como si fueras hacer un cambio de aceite. Envés de sacar el tornillo del dren por completo, sólo lo aflojas. Ahora das lentamente vueltas hasta que empieza a salir un chorrito de aceite. Luego aprietas el tornillo. Verificas el nivel y si sea necesario lo repites. Sencillo. ¿Verdad?

Ni tengo que sacar la moto al patio para esto. Vamos. Charola debajo del carter. Aflojando con matraca el tornillo. Luego doy vuelta a mano muy lentamente. No sale nada. Un poco más. No sale nada. Un poco más. De repente sale un chorrito de nada y decido que hasta allí. Espero hasta que hay un charco de apróximadamente 20cm de diámetro en la charola. Aprieto el tornillo a mano, seguido por matraca. Paso un trapo por el carter para limpiar cualquier gota que pudiera haber. Me cambio de lado, enderezo la moto, verifico nivel de aceite y ... no bajó nada. Mmmhh. Bueno, empecemos de nuevo.

Aflojo el tornillo con la matraca y doy vuelta con la mano. Cuando empieza a salir el chorrito delgado de aceite decido darle un poquito más vuelta para que salga más y más pronto. Un segundo después supe del error que cometí. El tornillo se salió por completo, dando lugar a que el aceite saliera de chorro completo. Esto es el momento cuando el cerebro es tomado por el estrés y deja de funcionar. Envés de dejar salir el aceite libremente a la charolo, traté de meter el tornillo de vuelta para evitar sacar todo el aceite. Obviamente, con la mano llena de aceite resbaloso era un intento fallido que solo salpicó el piso de mi sala. Para empeorar no perdí la oportunidad de también engrasar la matraca y si fuera poco le di un baño completo de aceite al dejarla caer con un buen splash a la charola, salpicando un diámetro de piso más grande. Después solo me quedó ver aterrorizado qué rápido se estaba llenando la charola y cómo se iba acercando el aceite al borde de la misma. Allí fue cuando el universo decidió tener piedad con este ser estresado sobre manera y el chorro de aceite paró antes de que la charola se desbordará. Qué desastre. Manchas de aceite por doquier en el piso. Mi matraca llena de aceite. Mis manos. Al menos, la moto ya no llevaba el aceite arriba del nivel máximo. De hecho, en este momento solo llevaba aceite en el filtro.

La charola estaba limpia y por consecuencia el aceite también. Así que puedo usarlo de nuevo, regresándolo a la moto. Pero manejar la charola tan llena no es fácil y preferí primero pasar el aceite de la charola a botes vaciós de aceite que me quedaron del último cambio. La R1 usa como 3.6L de aceite. Agarré 4 botes, un embudo y un poco de alambre. Posicioné el primer bote de aceite vacío cerca de la pata de un mueble. Coloco el embudo y lo amarro con alambre al mueble para que quede en su posición. Así puedo fijar el bote vacío con un pie contra la pata del mueble, mientras uso mis 2 manos para arrimar la charola al embudo. Lentamente llené el primer bote. Bajo la charola con cuidado. Hago cambio de bote de aceite debajo del embudo amarrado. Y repito la acción. Logré pasar el aceite a los 4 botes. Claro, al momento de quitar la charola del embudo y con las 2 manos en la misma, no se puede evitar que cae un poco de aceite al piso ... de la sala. Estaba constantemente limpiando con un trapo viejo entre los diversos pasos de mi tarea.

Ahora sólo era de pasar el aceite de los botes de regreso a la moto. Usando el embudo, ¿qué pudiera pasar? Coloco el embudo y como soy muy cuidadoso lo amarro ahora con el alambre en la moto para que no se mueva. Entra 1L. Entra otro litro. Dejo entrar el tercer litro por completo y lo que quedó en el cuarto. Gracias a engrasar gran parte de mi piso de sala, ya no hay excedente de aceite. Todo lo contrario, ahora falta. Primero echo andar la moto para sacar el aire del sistema. Claro que cerré la tapa por donde eché el aceite. No soy TAAAAAN bruto, pues. Respiro unos minutos el aroma del motociclismo que sale de los Yoshimuras ... en mi sala. Apago la moto. Espero unos minutos y verifico nivel. Agarro un bote de aceite nuevo y lleno. Quito la tapa y acomodo el embudo que sigue amarrado a la moto. Quito la tapa del nuevo bote de aceite y la pongo en el piso. Echo un poco de aceite fresco. Tanteando un poco. Al poner el bote en el piso, lo coloco justamente en la tapa del mismo y que se cae de lado, derramando ahora aceite limpio al piso de mi sala. AAAAAAAAAAAAaaaarrrrrrrgggghhhh. Ni pex. Agarro el trapo viejo que ya está bastante aceitado y limpio más o menos el aceite, agrandando más que nada la mancha en el piso. Termino de anivelar el aceite, dejándolo justo debajo de máximo. Coloco la tapa al motor. Quito el embudo de la moto. Limpio alrededor de la entrada de aceite con una tolla azúl desechable. La moto quedó lista.

Por otro lado, mi piso de sala parece ser piso de taller mecánico, más bien piso de taller de un mecánico con parkinson. ¡Qué desastre! Saco primero la charola, las herramientas y los botes de aceite al patio. Gracias a mis manos engrasadas se me cae ahora el bote con aceite nuevo que aun no he tapado al patio, derramando más aceite allí. Hijole, el universo trata de enseñarme algo. ¿Qué será? Limpio primero el patio, la herramienta, la charola y guardo todo en su lugar.

De regreso al campo de batalla agarro un limpiador de vidrios y empiezo limpiar el piso de la sala con un montón de toallas azules desechables. Por fin queda el piso desengrasado y limpio. Me lavo y me baño. Regreso al campo de batalla, viendo orgullosamente que todo está en órden y la moto con un nivel de aceite optimo. Solo costó determinación y un par de horas. ¡Todo se puede lograr!

A penas me siento en la mesa del comedor cuando llega mi amada mujer, preguntando desde la puerta de entrada: "Hola, amor. ¿Cómo fue tu día?" A lo que contesto con mi mejor cara aburrida: "Equis." Qué chido es vivir el motociclismo.

Saludos en V