domingo, 16 de diciembre de 2018

BMW RnineT 2018



Mi pasión por las motos me ha regalado un sinfín de inolvidables momentos. En esta ocasión, la misión era llevar la BMW R nine T de mi amigo de Vallarta a Guadalajara para su primer servicio de 1,000km, probablemente el servicio más importante en la vida de una moto. El kilometraje estaba bien tanteado para completar estos mil km con el viaje de poco más de 300km de ida. Hice la cita en Jürgen Motors para las 11:00 de la mañana. Saliendo del servicio iría a Chapala para visitar otros amigos, que me brindaran hospedaje y como descubriría hasta una posada de casi toda la noche en desventaja de mi hígado.

Hace unos dos años y cacho pude manejar la primera generación de una R nine T por un fin de semana. En cuando traje la de mi amigo a mi casa en la noche antes de ir a Guadalajara, le pregunté al llegar a mi casa si la suspensión era original. La moto está repleta de accesorios, agregando muchos deleites para la pupila y pensé que tal vez contaba también con otra suspensión. Sin embargo, me confirmó que era la original. Sentí luego luego que esta R nine T no era tan dura como la de la primera generación, la cual era una verdadera afloja-resinas y sin opción de suavizarla, porque solo era ajustable la precarga del amortiguador trasero. Como se puede apreciar en una de las fotos, ahora cuenta con suspensión completamente regulable. El reglaje que lleva es firme, más no duro como su antecesora. Primer sonrisa. Bueno, segunda, ya que al verla nació inevitablemente la primera.
La estética es subjetiva y cada quien tiene sus preferencias y estándares de belleza. La R nine T es del estilo cafe racer, entrando a la tendencia de moda de las máquinas retro con tecnología de vanguardia. Aun teniendo el gusto por las cafe racer, seguramente no a todos se les hace estético un motor boxer bicilíndrico con los cilindros opuestos saliendo como alas por ambos lados. A mi en lo personal me encanta el motor, conociéndolo bien de mi R1200GS. Es un concepto de motor comprobado por más de 30 años, que brinda kilometrajes rara vez alcanzados por la competencia mientras es de sumamente fácil mantenimiento. A mi me cautivó poco a poco por su fiabilidad, después por sus sonidos y al final terminé enamorado hasta por su estética peculiar. Y viéndolo ahora vestido con estas bellas tapas con detalles dorados... Es simplemente hermoso para mi y contemplando todos los acentos que lleva esta moto en particular, la imagen completa es casi perfecta. Digo casi, porque en mi opinión muy personal, los retrovisores rompen con la línea de la moto. Unos espejos colgando por debajo de los puños, dando visibilidad por debajo de los codos, perfeccionarían la estética retro. Sin embargo, no sé si los cambiaría después de haber manejado la moto, porque estos retrovisores funcionan de maravilla. Si tuviera la oportunidad de probar los mencionados espejos, verificaría si no se sacrifica visibilidad hacia atrás. Si fuera el caso me quedaría con los originales bajo el lema forma sigue función (form follows function).


Una cafe racer no es una moto ideal para viajar. No hay muchas opciones de llevar equipaje y menos para llevar equipaje y acompañante. Así que llevo mochila en la espalda (de tela, no de carne y huesos), lo cual siempre es algo incómodo. Como iba al primer servicio a penas, me apegué a las indicaciones de la marca que me pasó mi amigo y mantuve las revoluciones debajo de 5,500 hasta llegar a Jürgen Motors. Estuve casi siempre alrededor de 4,000. Gracias al torque del boxer de 1,200cc, no es necesario exprimir las revoluciones para obtener una buena entrega de la manada de 110 caballos. Y una vez pasando Compostela para entrar en la aburridísima autopista para asegurar llegar a tiempo a la cita, no había ni manera de sobrepasar 5,500 revoluciones. Entre 4,000 y 4,500 viaja uno a 120km/ h. Sin mica, sin cubre-puños y con un frío de la chingada, ni siquiera hubiera podido acelerar más. Con los dientes temblando y completamente desprotegido del viento es difícil disfrutar el estilo minimalista al máximo. En mi mente sonaba como disco rayado lo repetitivo de: no mames, no mames, no mames, no mames...desde Compostela hasta El Arenal. En una ocasión rebasó un autobús de pasajeros a un trailer y tuve que bajar a 80km/h y lo único que sentí era alivio. Lamentablemente, no pude ir más lento para no llegar tarde y cuando pude, subí de nuevo a 120km/h. Chingue su ..., soy rudo. Vamos, sí puedo. Fue allí donde prendí la calefacción de los puños. Nadie se va a enterar que no soy tan rudo como aparento. Además, si me muero de frío, tampoco soy rudo, sino pend..o. La calefacción funciona muy bien. A través del único botón se escoge lo fuerte que la quieres. Apretando una vez se muestra en el tablero el símbolo del puño con 2 puntos, entregando la máxima calefacción. Oprimiendo el botón una segunda vez baja la temperatura y se muestra solo 1 punto en el tablero. Oprimiendo el botón una vez más, se apaga. Funciona perfectamente bien. Solo la posición del botón es rara, muy encima del mando derecho. Es difícil de llegarle con el pulgar derecho mientras aceleras como en autopista. La otra opción sería cruzar con la mano izquierda, que tampoco es ideal. Allí no sé que pensó el ingeniero Alemán. Tal vez pareció buena idea sentado en su escritorio. Vaya, es un detalle y muy probablemente no se usará mucho la calefacción de puños en un destino de playa.
Hablando del tablero. Realmente son dos relojes redondos que van al estilo. Dos agujas muestran velocidad y revoluciones. Cada reloj incorpora una pequeña pantalla digital. A través del botón de menú del mando izquierdo, que por cierto es mucho mejor posicionado que el botón de calefacción de puños del otro lado, se escoge qué quieres ver en cada display. Moviendo el botón hacia arriba cambia el display izquierdo y hacía abajo el opuesto. Ahora viene otra peculiaridad. Del lado izquierdo puedo escoger entre hora, odómetro, trip 1, trip 2 o temperatura motor. Del lado derecho me puede mostrar fecha, consumo promedio, velocidad promedia o un laptimer. Pues, me gustaría ver la hora y odómetro o trip 1. La moto no muestra el nivel de gasolina y sabiendo el kilometraje y el alcance del tanque podría saber cuando debo rellenar. La hora es siempre bueno saber, especialmente para una persona puntual como su servidor. Desafortunadamente, la configuración no me deja ver ambas cosas al mismo tiempo, ya que ambas se encuentran del lado izquierdo, mientras del lado derecho tengo opciones para mi irrelevantes. O sea, ¿para qué necesito saber la fecha en moto? ¿A caso me pierdo tanto al rodar que ya ni se qué día es? ¿La velocidad promedia o el kilometraje por litro me sirve exactamente para qué en la rodada? Laptimer se podría utilizar en una competencia de cafe racer en circuito, pero ¿cuantas competencias de estas hay? Y honestamente, ¿arriesgar una moto tan exclusiva en un circuito? Bueno, tal vez habla solo mi pobreza.
La moto en sí nació para las curvas. Tramos como la subida a Compostela, Plan de Barrancas en la autopista y desde luego el tramo de Ameca hasta Las Palmas son orgasmicas en esta moto. La combinación de suspensión, llantas, amortiguador de dirección, las dimensiones y la entrega del motor es hecha para tramos revirados. Allí no importa la falta de protección del viento. Allí no importa la escasez para llevar equipaje. Allí lo único que importa es la fluidez y facilidad con la que puedes llevar la R nine T de izquierda, derecha, izquierda, derecha, derecha, izquierda... Muchos ven el motor y piensan que van a rozar los cilindros tal vez. No te preocupes. El motor está situado bastante alto comparado con los posapies, los cuales todavía cuentan con largos avisadores por debajo. Si rozas un cilindro, ya estás en el suelo y tienes más problemas. Subir esta moto por el Espinazo del Diablo debe ser sino lo máximo, muy cercano.

Ya después del servicio pude aprovechar el rango completo de revoluciones, aunque es más el torque en bajas que los caballos en altas que mueven esta moto. Me parece que es el motor más utilizable en una moto en la vida real que he probado. No te intimida con sus 110 caballos y todo el torque es muy utilizable en carretera y ciudad. Recuerda la fiabilidad del motor y no puedo recordar ningún otro motor que pudiera estar a la misma altura. No soy piloto profesional, pero soy una persona normal apasionada, una persona como tu, y he manejado muchas motos diferentes. Si digo que es el motor más utilizable en la vida real, es por algo.

El escape Akrapovic le va de maravilla. Me gusta desde su decente apariencia con un gravado de la marca casi imperceptible hasta su sonido. Toca unas notas muy bonitas, con muchos bajos, en un volumen ideal, no enfadoso pero notable. Desde luego va el sonido con el estilo cafe racer. Es perfecto.

El freno es como el motor, muy utilizable. Tiene un buen tacto para medir la fuerza de la mordida. Brembo con ABS es casi siempre una garantía. Menos en la Hayabusa, pero allí es por la bomba Nissín (teniendo calipers de Brembo) con diámetro inadecuado en mi opinión. Tampoco funcionó muy bien en la primera generación de R nine T, ya que el tacto era muy esponjoso para mi gusto.

En pavimento muy parchado se porta un poco brincona por la suspensión firme. Sin embargo, en el empedrado de Mascota, uno de los peores que existen probablemente, se porta más que bien, pasando entre primera y segunda marcha, según el estado del empedrado. Así que cuando viene pavimento castigado, mejor bájale un poco.

La posición de manejo me queda muy bien. Muchos dicen que la moto se ve pequeña conmigo encima (mido entre 1.82-1.85m según peinado) y por su facilidad de llevarla si se hace sentir como mini moto. Sin embargo es muy cómoda para mi. La posición es ligeramente hacia adelante, pero lejos de una deportiva. En ningún momento sentí las muñecas cargadas. El asiento que en muchas cafe racer es una tabla tapizada, en este modelo es suficientemente cómodo para devorar varios cientos km. Además, los materiales son de primera, favoreciendo ojos y tacto por igual.

En resumen, es una moto divertidísima. No la puedes juzgar por falta de protección de viento o capacidad de llevar equipaje, porque si escoges una cafe racer, no la escoges para viajar. Sería como juzgar una deportiva por su manejo en ciudad. La escoges para divertirte con estilo y allí es donde cumple su propósito y sobrepasa expectativas. La R nine T es completamente funcional y une lo moderno con lo retro a la perfección. Los pequeños detalles como la posición del botón de calefacción de puños y la configuración de opciones de los display son más que perdonables. Ya son quejas de lujo, la verdad. Los retrovisores son cuestión de gustos y las prioridades personales entre funcionalidad y estilo.

Espero que hayan disfrutado mi reseña aunque sea una fracción de lo que disfruté la R nine T. Sigo sonriendo.

Antes de despedirme cabe mencionar el extraordinario servicio de Jürgen Motors. La atención de Gerardo y su equipo ha sido impecable. Me dieron la bienvenida como si estuviera llegando a casa de un viejo amigo. La agencia, que únicamente vende motos de la marca BMW (no coches), tiene un inventario de motos impresionante en la sala de exhibición. También cuenta con un extenso surtido de ropa para motociclista.

Saludos en V



viernes, 23 de noviembre de 2018

Suzuki DRZ400E


Una vez tomado la decisión de probar el enduro como nueva faceta del motociclismo para mí, envés de regresar a mis orígenes y comprar como segunda moto una deportiva, me decidí por comprar este modelo por las siguientes razones y en este orden.
  • Me gustó cómo se maneja dentro de una pista de cross comparada con una KTM 200 de 2 tiempos. (Véase Motocross). Es más fácil y relajado de llevar que una 2 tiempos, por lo menos cuando eres inexperto en el off road y vienes de puro motociclismo de pavimento como tu servidor.
  • Tengo un amigo que conoce este modelo por dentro y fuera. Algo que siempre es bueno a la hora de mantenimiento preventivo y correctivo.
  • Pensé el motor suficientemente grande para usar la moto ocasionalmente de transporte urbano.

Iba decir que desafortunadamente me tocó comprar una moto prometedora que luego resultó muy mal manoseada y terminé meses en arreglarla. Sin embargo, hoy en día digo que afortunadamente me tocó así. Sí me dio dolores de cabeza y en ocasiones me invadió la frustración, pero al fin de cuentas aprendí mucho. Puedo decir que conozco esta moto casi a la perfección. Lo único que no me tocó fue abrir el motor, que al parecer está más que bien.

La DRZ400E es una moto bastante simple. Supongo que así son la mayoría de motos enduro y cross. La tecnología no es de vanguardia sino más que nada comprobada, sencilla y minimalista. Es ideal para aprender mecánica. Rápidamente eres capaz de darle su mantenimiento regular. La ventaja es que si falla algo en ruta tienes una alta probabilidad de sacarte del apuro con herramienta básica para llegar a tu destino. Desarmo y armo la moto en poco tiempo.


Referente al uso cotidiano en la ciudad tengo que decir que tiene sus limitaciones. Se puede montar llantas para uso en calle y dentro de la ciudad es muy útil. Se puede avanzar bastante bien entre tráfico denso. La moto cabe prácticamente donde sea. Baches, topes, empedrado y similar no representan ningún obstáculo. Al contrario, lo hace el viaje más divertido. El mejor termino que le queda en ciudad es el de “hooligan bike”. Te puede proveer mucha diversión, aunque es muy probable que genere uno que otro conflicto con la autoridad.

El otro lado de la medalla es que no cuenta con direccionales ni tablero. En muchas ocasiones no tiene luz de freno tampoco a menos que se ha adaptado como lo hice para avisar a vehículos detrás. Espejos se pueden colocar aunque si la usas en el enduro es mejor quitarlos. Y si piensas usarla con llantas de tacones en ciudad, los vas a desgastar muy rápido. Sin embargo, el punto clave para mí de no usarla ya en traslados urbanos es, si te quieres desplazar en carretera como entre pueblos o ciudades. Vas en quinta con el motor chillando y sientes que no avanzas. Supongo que he andado entre 90 y 120km/h. La falta de tablero lo hace difícil de determinar. Honestamente, es fastidioso, casi penoso andar en carretera así. En muchos foros sobre este modelo lamentan la falta de una 6ª marcha para llevarla más desahogada en carretera y definitivamente es cierto. La moto pudiera con una 6ª, pero por alguna razón extraña Suzuki decidió dejarla con 5 cambios. Bueno, para uso en carretera y ciudad existen los modelos DRZ400S (de Street) y DRZ400SM (de Supermoto). Ambos modelos vienen mejor equipados con espejos, direccionales, tablero, diferente relación, suspensión y llantas. Pero estos modelos no son lo ideal para el enduro, justo por estos equipamientos y ambos cuentan con tanque de metal, que muy rápido terminaría abollado o perforado en el enduro. Así que para el enduro mejor la DRZ400E (de Enduro, de hecho).

Por lo tanto uso mi DRZ400E ya únicamente para pista de cross, rutas de enduro o paseos desestresantes en terracería después de un día de trabajo. Y es allí donde la moto se siente muy, pero muy diferente. Las llantas de tacones muerden el suelo con ganas y el torque empuja la moto hacia adelante que piensas que es otra moto si la has usado en carretera. Si abres el acelerador con ganas te sorprenden los huevotes que saca la moto. Como mencioné vengo de puro motociclismo de calle, del motociclismo pavimentado, y me sorprende cada salida por donde puede pasar la moto. Me sigue impresionando. La DRZ400E está más del lado pesado de la báscula, comparado con su competencia de Yamaha, Honda, KTM, Husqvarna, Husaberg…etc. No es un modelo para el llamado hard enduro, mucho menos para competir. Claro, un piloto experto siempre supera a pilotos inexpertos en máquinas superiores, pero para competir en la misma categoría existen mejores opciones. Sin embargo, para tu servidor es una moto muy divertida que me deja aprender nuevas cosas sin castigar mi cartera. Porque comparado con la mencionada competencia (excepto la Honda y tal vez la Yamaha), este modelo es muy económico en piezas,  partes y mantenimiento en general. Existe desde casi 20 años en el mercado sin alteraciones y se puede encontrar todo.



En resumen es una moto muy buena en su entorno y adaptable con limitaciones para otros entornos. Es fácil de mantener tanto del aspecto mecánico como económico. No es la mejor moto de su categoría, pero un muy buen compromiso. Terminando solo me queda decir lo más importante: me hace sonreír en cada salida.

Saludos en V 



lunes, 8 de octubre de 2018

Mantén la Calma bajo Agua


Ayer me tocó un buen tramo con lluvia de diferente intensidad. A veces cayó a cubetazos y a veces de gotitas. Hubo pocos kilómetros entre Ameca y La Estanica de Laredos donde no llovió y hasta el sol se dejaba ver, pero cada vez que pensé que me iba secar entré a otra lluvia. Llevaba puesto mi traje veranero con mucha ventilación y obviamente, cuando salí de Ajijic no puse los forros impermeables en chamarra y pantalón. El sol me sonrió y dejé mis forros impermeables en una de las maletas de mi GS. Así que llegaron bien dobladitos y secos al destino. No como su servidor. 

Si siguen mi blog, seguramente ya conocen mis consejos para manejar bajo lluvia. Sin embargo, hay un punto que debería haber mencionado también. Manejar una moto no es meramente técnico. La mayoría de motociclistas rodamos por pasión, por lo que sentimos al manejar moto. Este consejo se trata justamente de lo que podrías sentir al manejar prolongadamente bajo lluvia.

Muchos cuando les empieza a llover, lo que más quieren es llegar. Esto puede resultar en la toma de una muy mala decisión, la de acelerar. De allí se puede desenlazar una cadena de eventos que terminan en tragedia. La lluvia cambia el agarre de tus llantas y alarga tu frenada. Sabes que deberías bajar la velocidad, pero la desesperación por llegar lo más pronto posible trata de dominarte.

Reconócelo y usa la cabeza. Por ejemplo: Ayer vi desde lejos que estaré entrando en lluvia. No me paré a colocar los impermeables, porque últimamente he manejado mucho bajo lluvia y personalmente no me importa empaparme. Gracias al casco, la cabeza se mantiene seca y no me siento incómodo. Lo que esta vez olvidé era el clima más fresco. La primera lluvia cayó con ganas y estaba bastante fresca. Mi primer instinto también era acelerar para llegar lo más pronto posible. Sin embargó controlé este impulso, respire tranquila- y profundamente. Me quedaban más de 200km para llegar a mi destino y observando el cielo me quedó claro que no importa qué rápido iba, me iba a empapar. Así que me concentré en mantener la calma y aplicar los consejos de mi anterior tema de manejo bajo lluvia: 
  • frenar más suave, 
  • acelerar más suave, 
  • inclinar menos y 
  • dejar más distancia hacía vehículos adelante. 
Pronto empecé a disfrutar la rodada igual si hubiera estado bajo sol. El paisaje seguía increíble, especialmente con las nubes entre los cerros verdes. La moto estaba en perfecto estado. Las veces que la lluvia cayó con más fuerza comprometiendo mi visibilidad, bajé aún más mi velocidad, justamente de acuerdo a visibilidad. Afortunadamente no era necesario pararme por completo y esperar que mejorará.

Sentí una perfecta conexión con mi moto, lo que resultó en una muy fluida rodada, rebasando coches y disfrutando el curveo, con menos inclinación que en seco pero con más que uno se imagina al principio. El frío era soportable. En ratos aproveché la calefacción de puños de mi moto, tratando de compensar por el frío de mis pies. En fin, disfruté una buena rodada más. Lo único que lamento es no haber podido tomar fotos de los pintorescos paisajes. Mi celular no es a prueba de agua. Sin embargo, nadie me puede quitar estos imágenes y momentos vividos de mi mente. 

Así que el mejor consejo que te puedo dar es: mantén la calma. Mientras respiras profundamente, tu cuerpo queda relajado. Esto es lo más importante. Te desesperas, tus brazos se tensan y no podrás maniobrar bien, como tomar una curva por ejemplo. Baja la velocidad de acuerdo a visibilidad y si esta se vuelve nula, párate y espera a que mejore. Más vale llegar tarde que no llegar. 

Cuídate y no dejes que la lluvia te resta diversión. 

Saludos en V 



lunes, 24 de septiembre de 2018

BMW S1000RR 2015



Esta reseña es posible por circunstancias desafortunadas para mi amigo, quien tuvo que dejar su moto en Guadalajara. Luego le era imposible ir a recogerla por más de una semana más. Aun así me sorprendió su pregunta, si le haría el favor de ir por ella. 

Cómo he dicho anteriormente, muy rara vez pregunto un amigo si me deja probar su moto. Sé que cada biker ama su nave y no quiere que nadie la toque. Preguntar un amigo si me deja manejar su moto es ponerlo en aprietos. Por un lado no quiere que nadie más que él toca su moto y por otro lado no quiere arriesgar la amistad. Es por esto que evito poner amigos en aprietos y no pregunto si me dejan manejar su moto, a menos que haya confianza de sobra y aun así aseguro que entiendo si me dan la negativa. Tómalo como primer consejo de hoy. No te gusta que toquen tu moto. ¿Verdad? Entonces, aguántate las ganas de pedir la moto a tu amigo. Por lo menos piénsalo muy bien. ¿Cuánto la cuida? ¿Cuánto esfuerzo le costó adquirirla? ¿Cuánto la disfruta? ¿De veras quieres meter a tu amigo en el aprieto de escoger entre su moto y la amistad contigo? Sólo piénsalo.

He sido muy afortunado en el sentido que muchos me han ofrecido manejar sus motos, probarlas para luego decirles cómo la siento. Los que me conocen saben cómo adoro a casi todo lo que tiene 2 ruedas y un motor. También saben cómo cuido mis motos. Algunos piensan que exagero, pero a) me gusta y b) es por mi seguridad asegurarme que la maquina anda bien. Por último trato motos ajenas, de hecho cualquier cosa prestada, aun mejor como si fuera mía. No hago con moto ajena lo que no haría con la mía. No la revoluciono sin que el motor esté calentado, por ejemplo. No me subo y le doy duro sin primero acostumbrarme a ella, sentirla, conectarme. Y una vez conectado dejo más margen hacía los límites que con mi propia moto. No la inclino al máximo, dejo más espacio hacía otros vehículos... En fin, tengo más cuidado. Para mí es un honor que alguien me brinde la confianza de entregarme la llave de lo que probablemente es lo más valioso para él. Por su puesto que tengo la responsabilidad de asegurarme que la devuelvo en igual estado y si por desgracia algo sucede, tendré que responder por cualquier daño. 

Regresando al honor que me brinde mí amigo en preguntarme si traigo su moto de Guadalajara (a Puerto Vallarta). Ya te imaginas el brinco de alegría que dio mi corazón biker. Pero luego, luego entra mi cerebro. Si una probadita cercana, una vuelta por aquí con moto prestada conlleva una responsabilidad grande. Ahora recorrer 340km, es algo de considerar seriamente. Le expresé tanto mi gratitud como mis preocupaciones. Al final de cuentas ganó mi sentido aventurero y ver que mi amigo de veras quisiera tener su moto en casa ya. Y esto también entiendo muy bien. Estar separado de tu moto no es nada chido. Así que accedí.

Preparé mi mochila y mi atuendo la tarde del día anterior. Conforme pasaba el tiempo, más nervios me entraban. El peso de la responsabilidad incrementó cada hora sobre mis hombros. Todo lo que pudiera salir mal me pasaba constantemente por la cabeza. Me acosté temprano, porque mi día empezará a las 3:00 de la mañana para desayunar, arreglarme e ir a tomar el autobús. Sin embargo, no fue fácil conciliar el sueño. Por más que necesitaba descansar, me traicionaba mi mente con las preocupaciones. Bueno, como biker estamos acostumbrado enfrentar nuestros miedos y no podía echarme para atrás y decepcionar a mi amigo. 

Llegué a la agencia antes de las 10:00 de la mañana. El clima era perfecto. Estuve esperando que terminaran de lavar la moto. Cuando ya llegó, la revisé brevemente, echando vistazos a la tensión y el estado de la cadena, el grosor de las balatas y asegurándome que no tiraba ningún líquido, que gracias al piso blanco era muy sencillo. Después de una breve charla con el jefe del taller me cambié, poniéndome mi traje de piel con protector de espalda debajo, botas, guantes y casco. Mi principal preocupación era salir directamente al denso tráfico sin tener oportunidad de acostumbrarme a la moto. No he manejado una moto deportiva desde tiempo y esperaba necesitar un momento en acostumbrarme nuevamente a la posición deportiva.

La grata sorpresa era que desde un inicio, sentado en la S1000RR, me sentí en casa. Abro el switch de encendido y dejo que la moto termina el chequeo de sus sistemas, el cual se aprecia en el tablero. Al presionar el botón de arranque cobra vida el motor de 999cc. El rugido emitido por el escape original del modelo no es nada despreciable. Es cómo que si la maquina te hace saber de la potencia que se encuentra entre tus piernas y al mando de tu mano derecha. Es el último aviso de mantenerle respeto antes de partir. 

Me incorporo al denso tráfico de los 2 carriles laterales, colocándome lo más pronto posible en el lado izquierdo para tomar el retorno que está a unos cuantos cientos de metros del distribuidor. Me doy cuenta de lo bien posicionado que están los retrovisores. Contrario a muchos espejos de motos deportivas, los de la S1000RR te muestran perfectamente lo que sucede detrás de ti y no ves solamente tus codos. Mientras retorno y sigo por el periférico hacía la salida de Zapopan, trato de mantener la temperatura a la vista. Desafortunadamente se muestra justo en el máximo borde superior del tablero, donde la sombra y parte del mismo borde la tapan parcialmente. Sin embargo, hay que recordar que estoy encima de una maquina con DNA de carreras de competencia. La posición de manejo que llevo en ciudad, sentado más recto, por lo menos lo que permite la ergonomía con los semimanillares bajos y posapies altos, no es para lo que fue concebida. En carretera, donde me acuesto encima del tanque, queda la temperatura y el resto del tablero perfectamente bien a la vista.

Esta moto en especial, la de mi amigo, tiene posapies de accesorios que permiten cierto rango de ajuste de posición de acuerdo al gusto y físico del piloto. La ergonomía de la S1000RR en sí no es la más extrema en el segmento de las súper deportivas. Me sentí bastante cómodo. El asiento es suficientemente amplio, es firme pero no el más duro. 

La moto ofrece 4 diferentes modos de manejo: rain (lluvia), sport (deportivo), race (carrera) y slick. En modo lluvia corta la potencia a "solo" 187 caballos, baja el torque, entra el ABS más temprano y suaviza la aceleración. Mi amigo la tiene en modo de carrera y así la dejé simplemente para disfrutar todo el poderío que ofrece la moto. 

El freno delantero sentí bastante agresivo al principio. Me daba la impresión que me tiraría sobre la frente si freno demás. Cosa que no sucede por el ABS. Frenando un par de veces y probando un poco me di cuenta que es bastante dosificable. Para mi gusto, Kawasaki siempre ha tenido uno de los mejores frenos con recorridos cortos en la palanca, dosificables pero con buena mordida de discos si se requiere. Ahora tengo que decir que Kawasaki bajó al segundo lugar. Me gusta más el freno de la BMW, hablando de la S1000RR. El freno trasero es bastante esponjoso, lo cual debe ser extremadamente útil en circuito. Mucho recorrido en el pedal que permite utilizarlo muy bien, considerando que el pie es mucho menos sensible que la mano. 

La suspensión electrónica es una maravilla. La moto se ajusta al suelo que pisa. ¿Qué más puede pedir uno? Simplemente funciona. A altas velocidades es firme y en pavimento castigado ablanda. Obviamente no ablanda como una doble propósito. Estamos ante una súper deportiva con recorrido limitado de suspensión. 

Para un uso más cotidiano en la vida real y fuera de los circuitos, la moto ofrece puños calefactables y hasta un control de crucero. Último puede ser útil para controlarse uno mismo en carretera abierta para no exagerar con la velocidad. Hablando de velocidades, la S1000RR se deja manejar muy dócil en ciudad. La respuesta del acelerador, que es de hecho un ride by wire, es muy utilizable, muy suave. La moto se deja llevar en cualquier marcha muy mansa, civilizada. No hace brincos al acelerar desde abajo. En tráfico denso muestra su cara suave. La otra cara viene, cuando llegues a la autopista.    

No sé qué pensaron estos ingenieros Alemanes. Debe haber sido algo como: “199 caballos de fuerza y 204 kg en orden de marcha no es lo suficientemente descabellado. ¿Cómo lo pudiéramos hacerlo más loco? ¡Ya sé! Agrégale un quickshifter.” Bingo. Ahora sí es una locura.

La S1000RR es ridículamente rápida. No, en serio. Deja deletrearlo: R I D I C U L A M E N T E rápida. Así de mayúscula. Nunca ha sido tan divertido salir de caseta. Estoy pagando. Ya sabes que en moto es un rollo. Me ahorro quitar el guante por usar una cangurera con billetes sueltos de diferente denominación. Aun así atoro el coche detrás más que si fuera otro coche. Pues, necesito ambas manos y pies para controlar la moto. Mano derecha frena en caseta. Mano izquierda aprieta el embrague hasta que mi pie izquierdo encuentra neutral, mientras mi pie derecho nos mantiene vertical. Pago. Recibo cambio y boleto, los cuales guardo en la cangurera antes de cerrarla. Mano izquierda mete embrague. Pie izquierdo mete primera. Mano derecha cierra la visera del casco antes de agarrar el acelerador. Ahora viene sacar el embrague, mientras acelero y subo el pie derecho al posapie. Supongo que lo último que ve el coche atrás es como subo el pie, porque después de parpadear, ya no estoy. O sea, ya dejé libre este espacio y estoy desaparecido como por arte de magia. 

Lo que pasó en este parpadeo del conductor del coche es que abrí acelerador a fondo y antes del corte de encendido meto sin aflojar segunda, tercera, cuarta, quinta y sexta marcha. El quickshifter se encarga de cortar el encendido en el momento justo por unas décimas segundos, lo que permite engranar la siguiente marcha en un momento libre de carga. Lo que el coche vio fue: ahora estoy y ahora desaparecí. Lo que yo veo es: ahora hay un coche atrás, ahora ya ni coche ni caseta atrás, pero ya tengo otra caseta adelante.

Es surreal. Es increíble. No es sano. Ah, pero qué divertido es. Manejar esta moto está a unos pasos de ser teletransportado. Aun no dejo de sonreír.

De hecho, no es un simple quickshifter sino un asistente de cambios que también te permite bajar marchas sin usar el embrague. Lo probé una vez. Cierro el acelerador y piso la palanca de cambio. Sí entro, pero honestamente no me gustó cómo se sintió. No era tan blando como subir marchas y no lo volví hacer, porque no es mi moto. No digo que se escucharon los engranes y la caja estuvo al punto de morir. Nada de esto. Simplemente no era igual de blando que subir marchas y para mi gusto era más rudo de lo esperado. Además no iba en competencia y no hubo necesidad de desacelerar lo más rápido posible. 

Una moto deportiva, especialmente una que se deja llevar tan fácil como la S1000RR, siempre incita a ir rápido. Es difícil no ir recio todo el tiempo. Fue construida para la velocidad y funciona a la perfección para ir rápido. Sí, también funciona perfectamente bien lenta en tráfico, cómo dije más arriba. Pero es tan fácil y emocionante llevarla más rápida, que siempre terminas llegando más pronto de lo que pensaste. Allí hay que recordar lo que dijo el tío Ben al hombre araña Peter Parker: ¡Con gran poder viene gran responsabilidad! Por más que uno se emociona, no hay que desconectar la cabeza. Esto tuve muy claro al entrar en las rectas de Las Varas. 4 carriles amplios con laterales aparentan condiciones para ir recio. Sin embargo, ya es un área poblado y se cruzan vehículos del carril contrario para entrar a calles y caminos a su izquierda. Estos vehículos, aunque te vean, no esperan que vengas arriba de 200km/h, por ejemplo. Allí sí tiene sentido el límite de velocidad y hay que ir a velocidad moderada. 

Claro que supere los límites de velocidad establecidos en autopista y por mucho. No seré hipócrita. Siempre he dicho que la velocidad en sí no es necesariamente peligrosa. Hay que saber dónde y cómo. Viajé a velocidades entre 215 y 255km/h en autopista, siempre y cuando las circunstancias lo permitían. Ante curva o colina hay que bajar y pensar en que podrías llegar al fin de una fila de tráfico parado. En cuando aparece en el horizonte un solo vehículo en cualquiera de los 2 carriles en mi dirección, bajo la velocidad hasta entre 150 a 180km/h. Este vehículo que viaja alrededor de 100-120km/h en primer lugar se puede sacar el susto de su vida si le paso a 250. Un volantazo y dejo una tragedia atrás. Igualmente, ¿quién me asegura que este vehículo no se cambia de carril justo cuando llego a su altura? Distraído por picar el radio o el celular, mueve el volante sin darse cuenta en el momento y cambia de carril sin querer. O le sale una llanta. He visto tantas camionetas con flechas salidas en carretera que me quedó claro que pocos como yo se aseguran del buen funcionamiento y mantenimiento de sus vehículos. Espero que captes la idea. Emocionado sí, pero nunca con la cabeza apagada.

Llegando al tramo de curvas, con la primera probadita en Plan de Barrancas, pero realmente bajando de Compostela, la moto se muestra muy ágil. El cambio de dirección es fácil y preciso. La moto se acuesta como si nada. La ligereza de la moto es genial. Una vez acostada sigue fielmente la trayectoria de la curva que pintábamos anticipadamente en nuestra mente. Combinaciones de curvas no son ningún reto, al contrario, son una delicia. Todas las ayudas electrónicas como control de tracción y el ride by wire te aseguran una entrega lineal, sin brincos, sin titubeos. Agarras muy rápido un ritmo relajante para curvear. Pienso que la llanta trasera en 180 de ancho ayuda. La competencia usa mucho 190 o hasta 200 para sus modelos de esta cilindrada. BMW opta por una 180 como si fuera una 600. Creo que eligieron muy bien. 

Al fin, ¿qué puedo decir sobre la S1000RR? Para mí es un modelo bastante maduro en el sentido de que no hay deficiencia importante que pude detectar. Es un paquete muy completo con enfoque a lo deportivo, pero con toques útiles para la vida cotidiana. Sin duda es una de las mejores motos deportivas hoy en día, considerando que hablo como persona promedia mortal que no busca décimos segundos por vuelta. No me cansé en los 340km recorridos, ni me dolió nada el día siguiente. Claro, una vez entrando a Puerto Vallarta con sus 234,867 semáforos mal sincronizados y a unos 38°C con traje de piel, espaldera y mochila, me sentí incómodo y me estaba deshidratando rápidamente. Pero esto con cualquier moto deportiva será un vía crucis. Algunos me preguntaron si cambiaré mi R1200GS ahora por una S1000RR. Mi respuesta es: no. Mi R1200GS es ideal para el uso que le doy. Puede con casi todos los caminos con o sin pavimento, tiene suficiente espacio de carga y me permite llevar mi pareja. Cualquier deportiva es chida hasta que necesitas viajar con pareja y/o equipaje. Pero si buscaría una súper deportiva, por ejemplo cómo tercer moto, la S1000RR estaría en el primer lugar de mis consideraciones. Me encantó. Me divertí. Sigo sonriendo al recordar. 

Saludos en V




lunes, 13 de agosto de 2018

Enduro



Recién estoy entrando al mundo del Enduro. Bueno, los que me conocen podrían decir que entré al mundo de la mecánica, ya que compré una moto enduro, una DRZ400E, que resultó haber sufrido muchos maltratos. Me ha costado mes y medio para poderla disfrutar en ratos, pero a penas después de 4 meses ya parece ser fiable. Lo bueno de todo esto fue, igual que con motos deportivas antes, conozco muy bien mi moto y salvo el motor en sí, me parece que puedo arreglar todo lo demás yo mismo. Y justamente esto es una gran ventaja en el enduro, porque si andas en medio de la nada y falla algo, tal vez después de una caída, tienes una buena probabilidad de salir del apuro.


De hecho, las caídas son parte del deporte. No existe ningún endurero que no se haya caído. Tal vez disminuye la cantidad de caídas, pero a lo que veo, aun los expertos se caen. Es algo muy normal considerando que uno pasa por caminos arenosos, zanjas cruzando en cualquier ángulo, subidas y bajadas extremas, obstáculos como piedras, hoyos, troncos, ramas… Llevando la protección adecuada, la mayoría de caídas pasan sin consecuencias mayores, por lo menos a nivel principiante. Ya que aumenta el ritmo y con esto la velocidad, supongo que el riesgo de lesiones más grandes o graves aumenta también.

Lo que puedo decir es que el enduro me parece ser el motociclismo más extremo, aún más extremo que el moto cross. Desde luego es mucho más extremo que motociclismo de velocidad. He manejado motos a velocidades arriba de 250km/ h en carreteras. He dado vueltas al autódromo en track days y clínicas de manejo y sí me he cansado al punto de no poderme concentrar más después de unas vueltas a mi límite. He hecho viajes considerables de varios cientos km a bordo de motos deportivas con equipaje y hasta en lluvia y neblina. He hecho viajes en doble propósito con bastante equipaje, con copiloto en tormentas torrenciales, en caminos castigadísimos y subidas demandantes. Nada de esto se compara con el agotamiento que he sentido en el enduro.

Aprendí que practicar en una pista de cross solo ayuda en lo más básico. Puedes mejorar tu manejo en una pista de cross dentro de un par de horas considerablemente. Aprenderás dar vuelta en la arena, pasar rampas y hacer brincos. Te da mucha sensibilidad en el acelerador porque la tracción cambia constantemente. La moto constantemente se mueve. Aprendes a manejar parado y cómo pasar obstáculos. Es muy divertido y a la vez es un muy duro ejercicio, especialmente en nuestro calor veranero con una humedad inhumana.

Sin embargo, nada te puede preparar al 100% para una ruta en el cerro, el verdadero off road. Allí te das cuenta que aunque te cansas, no te puedes salir como de la pista de cross. No puedes decir: “Ya me cansé, ya me voy a casa.” Cuando ya estás en medio de la nada, donde no hay manera que llegue una camioneta por ti, ni si te accidentas, ni cuando te falle la moto. Allí te vas a dar cuenta que tienes que salir tú solo, obviamente con el grupo que te acompañe. Porque esto sí, ni se te ocurre irte solo. Mi camel bag (mochila para agua) de 2L no me alcanza mucho. Sudo demasiado y deshidratarme será muy fácil en caso de que algo sale mal. Se convierte en un problema muy, pero muy serio.

La otra diferencia hacía la pista de cross es que en la pista pasas una y otra vez el mismo tramo. Ya sabes donde hay arena, donde hay una piedra, donde hay una rampa con desperfecto…etc. En el cerro no sabes qué te encuentras. Aunque vas la misma ruta cada semana, el camino cambia, especialmente en temporada de lluvias. De repente hay un árbol caído, un derrumbe tapando el camino, a la vuelta hay un socavón…etc.

La ruta no solo es demandante físicamente. Cuando estás respirando aire que parece salir de horno con humedad de 100% en medio de un cerro, metido en un bosque, rodeado por garrapatas sin saber cuánto camino falta para llegar a la civilización o por lo menos a un punto donde podrías tener señal de celular y acceso para alguna camioneta, sin saber si te alcanza el agua que llevas y aguantas la lengua pegada, con el casco empapado en tu mismo sudor, con una moto que esperas que enfría porque ya escupió anticongelante por segunda vez, allí es cuando te enfrentas a tu mente. Controlas tu desesperación o entras en pánico y tal vez allí quedas.

Espero que pude explicar, por qué el enduro es el motociclismo más extremo. Y dentro del enduro hay categorías cómo el enduro duro, el llamado “hard enduro”. Búscalo en Youtube. Es difícil de creer por donde estos pilotos extremos pasan sus motos. No tenía ni la menor idea por lo que pueden pasar, siempre y cuando cuentan con un piloto al nivel del reto. A veces las cosas más sencillas parecen ser tan fáciles hasta que las probamos hacer nosotros mismos.

Allí van mis consejos si (aun) te interesa probar el enduro.
  • Pide recomendaciones a los experimentados referentes a qué modelo de moto sea el más adecuado para ti. Cilindrada, 2 o 4 tiempos, qué marca tiene mayor distribución de refacciones….etc. 
  • Asegúrate que tu moto está al 110%. Lo ideal es que aprendes cómo funciona y que le puedes dar mantenimiento tú solo.
  • Practica en lugares de fácil acceso y donde puedes salir cuando te cansas. Recomiendo una pista de cross.
  • Cómprate el equipo adecuado como botas, rodilleras, peto, coderas, casco tipo cross para poder respirar con la gran apertura que lleva, goggles (gafas de protección), guantes. Jersey y pantalón tipo cross son bien ligeros y te cubren de los rayos del sol. Yo llevo un esqueleto por la comodidad de tener las protecciones del torso conectadas en un chaleco de malla. Se me hace muy cómodo ponermelo envés de amarrar cada protección por separado. Allí solo las rodilleras van separadas.  
  • Cómprate un camel bag. Es lo más cómodo para llevar agua y tomar fácilmente. Sacar una botella de agua de la mochila cada vez que se te pega la lengua es más complicado que simplemente succionar un poco la manguera (sin albur).
  • Ingresa a un buen grupo de endureros experimentados para aprender. Lo más importante es que no abandonen a nadie, que cuiden los principiantes. Si no hay apoyo entre todos, el grupo no es el adecuado y corres peligro.
  • Alguien del grupo debe llevar herramienta básica. Verifíca lo que llevan y para qué. Hazte de la idea que lo llevas tú algún día.

Obviamente aplica el mismo consejo para el enduro como para todo tipo de motociclismo: no trates de comprobar nada a nadie. Cuando no te sientes seguro pasar cierto obstáculo, pide a un compañero que cruza tu moto. Es preferible que uno te ayuda unos minutos a que todos pierden horas en arreglar tu moto o en sacarte lastimado.

Yo por mi quiero mejorar, quiero aprender más, quiero disfrutarlo. No quiero competir. Nunca fui muy competitivo, con ningún tipo de moto. No me importa ser mejor que alguien. Quiero ser mejor mañana de lo que soy hoy. Únicamente compito conmigo mismo. Quiero ampliar mi horizonte en este mundo fantástico de las dos ruedas. Mi reto personal es agarrar mejor manejo en todo tipo de terreno y agarrar más condición. Mis más sinceros respetos para todos los endureros expertos allá a fuera. Sé que les costó muchas caídas para llegar a su nivel y sé la determinación que tienen para seguir.

Saludos en V



martes, 17 de julio de 2018

Puerto Vallarta a Mazamitla





Más que un consejo de moto, hoy me permito dar otro consejo de ruta. Sin embargo, es una ruta donde se pueden practicar muchos de los Moto Consejos de este sitio. La ruta contiene bastante curvas de todo índole, se tiene que mantenerse alerto a fauna silvestre o ganado que pueden cruzar la carretera. El destino Mazamitla es ideal para escaparse del calor de Puerto Vallarta en verano y disfrutar unos días sin sudar constantemente, sin estar pegajoso todo el día y para disfrutar un clima fresco natural sin la necesidad de refugiarse con un aire acondicionado. El otro lado de la medalla es la alta probabilidad de encontrarse con lluvia en el trayecto, por lo que vale la pena de leer nuevamente los temas sobre leer curvas, tomar curvas, frenar y manejo bajo lluvia.

Naturalmente, mi ruta empieza desde Puerto Vallarta o más bien desde Bahía de Banderas. Nos lleva 385km hasta una altura de 2,500msnm. En Las Juntas nos incorporamos a la carretera estatal 544 con rumbo a Mascota. A partir de Las Palmas dejamos tanto los topes como el calor atrás. Aquí empezamos a refrescarnos poco a poco mientras subimos por la carretera. Recuerda que en tiempo de lluvias ocurren deslaves de diferentes tamaños. Maneja con reservas, especialmente en curvas ciegas, cerradas que no te permiten ver muy lejos. El pavimento está en muy buen estado actualmente, pero si puede haber partes donde hay piedras y tierra suelta sobre el asfalto por causa de las lluvias. Ya no se necesita pasar por la desviación. El nuevo puente quedó listo y bastante bien. Además se han instalado en varias partes tubos grandes que sirven de desagües donde puede pasar el agua de un lado a otro debajo de la carretera, evitando que pasa por encima arrastrando lodo.

Los paisajes son relajantes y simplemente espectaculares. Uno quisiera capturar todo en fotos, pero así no llegaríamos ni en una semana. Ahora todos los cerros están cubiertos en todos los tonos verdes imaginables. Usualmente hay escaso tráfico, lo que hace la rodada sumamente relajada. Disfruto mucho de flotar de curva en curva muy fluido casi sin frenar. Sin embargo, se presta a aplicar el “trail braking”, arrastrando el freno delantero. En el punto más alto cruzando el cerro hacía Mascota me he parado un sinfín de veces para tomar fotos. Hay un tipo de capilla que he pasado tantas veces, quedándome con la duda por qué está allí hasta que un día me paré y resulta ser un punto donde llegan corredores con antorchas. Dejan cartas a un santo.

Llegando a Mascota recomiendo desayunar en el Café Napoles. Sirven desayuno, comida y cena. Todo es delicioso. Su café expreso es cómo me gusta: negro, fuerte, grande y caliente. ¡Hablo de café, eh! Con el estómago lleno y el corazón biker contento seguimos la carretera 70 hasta Ameca, para ser exacto hasta la gasolinera que se encuentra del lado izquierdo. Si no requieres llenar el tanque, recomiendo desentumir las nalgas unos 15 minutos, tal vez tomar algo en el Oxxo.


Justamente frente a la gasolinera, cruzando la carretera 70 empieza la carretera 618. El semáforo nos ayuda cruzar sin problemas y seguimos la ruta. En San Martin de Hidalgo topamos con la parroquia del pueblo. Allí damos vuelta a la derecha y seguimos una pequeña desviación que nos regresa a la 618 del otro lado del centro. La primera vez no me fijé bien y me encontré de repente en sentido contrario. Realmente está bien señalado. Terminando la 618 nos incorporamos hacía la izquierda a la carretera 80 pasando Cocula, Cofradía de la Luz, Villa Corona y Acatlán de Juárez.

Terminando la 80 damos vuelta a la izquierda, pero luego, luego nos incorporamos a la carretera 15 a la derecha. Donde se termina la 80 siempre se atorran un poco los vehículos, pero hablamos de un par de minutos solamente. Tomamos la 15 con dirección a Jiquilpan. Nos lleva pasando Jocotepec con el lago de Chapala del lado izquierdo. De allí ya podemos seguir los letreros a Mazamitla sin problema. En un punto dejamos la 15 y damos vuelta a la derecha a la 405. Estamos ante los últimos 45km para llegar. Estos son los kilómetros que nos suben a lo más fresco. Los señalamientos nos llevan de la 405 por la 414 a la 110 realmente sin darnos cuenta. 













En Mazamitla hay una variedad de cabañas de todos tamaños y presupuestos y también existen hotelitos. Los fines de semana se llena un poco de tráfico, mayormente de coches. Son principalmente tapatíos que aprovechen la cercanía. El pueblo mágico cuenta hoy en día convenientemente con un estacionamiento exclusivamente de motos a un lado de la plaza principal. Recomiendo el restaurante de la Posada Alpina para desayunar. La entrada se encuentra por un lado de la plaza y ofrecen servicio al aire libre en su patio o en la parte encerrada del restaurante. Para comida o cena puedo recomendar el restaurante Güinumo, el cual se encuentra en la zona peatonal que empieza media cuadra debajo de la Posada Alpina. El restaurante La Troje en la carretera frente a la gasolinera de la entrada es otra buena opción con servicio dentro o fuera en un tipo corredor. Únicamente por su ubicación en una de las carreteras principales puede resultar un poco más ruidoso por tráfico, pero es un buen lugar para observar la variedad de personas. No olviden visitar a la iglesia, la cual tiene por entrada separada de lado una capilla media obscura casi tenebrosa con un ambiente subterráneo.


Como consejo adicional, si van a disfrutar más que 1 día en Mazamitla, recomiendo visitar el pueblo Valle de Juárez. Se encuentra a 15 minutos de Mazamitla y es un pueblo muy pintoresco al lado de una presa. ¡Vale la pena visitar!
















La comida en toda el área es muy accesible y desde luego, la moto es el vehículo ideal para moverse tanto dentro de los pueblos como en sus alrededores. ¿Qué esperas? ¡Buen camino!

Saludos en V

martes, 12 de junio de 2018

10 Señales que eres un Banquetero



  1. El kilometraje de tu moto se mantiene tanto, que no estás seguro que funciona el tablero.
  2. Cambias mucho más las llantas de tu remolque que las de tu moto. De hecho, normalmente vendes la moto con las mismas llantas que trae desde que la compraste.
  3. Conoces todas las promociones de cervezas de los Oxxos y Kioskos y sabes cuál conviene más, la 3x2 en caguamas, 8x6 en cerveza light, 12x$100 en lata…etc.
  4. Las pocas veces que los planetas se alinean, el clima garantiza que no habrá lluvia, los malos espíritus se mantienen alejados, las chacras están en armonía…en fin, ya que saques la moto, tienes problemas de encontrar el casco, la llave de la moto o hasta la moto (a veces la descubres debajo de esta montaña de ropa en la esquina).
  5. El ventilador de tu radiador nunca se prende, ni sabes si funciona.
  6. La “rodada” dura 15 minutos y llegas justo antes de sentirte ya incómodo al Oxxo donde quedarás el resto del día tomando y hablando de motociclismo.
  7. Este día especial que sacaste la moto llenas la memoria de tu celular con fotos para seguir subiéndolas a las redes sociales en los meses subsecuentes.
  8. Mantienes siempre conectado un cargador a la batería de tu moto.
  9. Envés de bichos aplastados en la mica de tu casco descubres una colonia de hormigas viviendo en el foro del mismo.
  10. En temporada de lluvias de plano guardas la moto.
Saludos en V



lunes, 4 de junio de 2018

Responsabilidad


Hoy voy a hablar de un tema que a muchos no les va a gustar y seguramente caeré mal a varios. Aun así escribo lo siguiente con la esperanza de que uno que otro agarra la onda y se previenen algunos casos que pueden terminar en la miseria. Hablaré de nuestra responsabilidad como motociclistas.

¿Estás de acuerdo conmigo si digo que cualquier sistema de salud público es deficiente? Llámese seguro social, seguro popular, cruz roja, hospital regional…etc. Todos tienen el reto de funcionar  con recursos del gobierno y me ha tocado vivir que algunos gastan más en administrar estos pocos recursos envés de convertirlos en servicios y consumibles para los pacientes. Así que sabemos que cuando nos toca un accidente en moto y terminamos allí, no tendremos la mejor atención médica. Es como con las motos. Puedes tener la más exclusiva moto exótica de Italia, pero si solo te doy refacciones de motos Chinas, ¿qué podrás hacer?

Existe una alternativa: la póliza de gastos médicos mayores. Lo curioso es, cuando lo menciono, luego luego vienen comentarios que está muy caro, que uno se protege como puede y hasta algunos locos que creen que nunca les va a pasar nada. Vamos en pasos.

Aunque nunca te agarra la emoción rodando y siempre manejas a la defensiva, ¿de veras crees que no hay probabilidad de accidentarte? Me puedes decir que tú eres el más chingón mecánico y tu moto siempre está al 110% y aparte eres el mejor piloto del mundo. Aun así te puede ocurrir un accidente. Existen factores que nosotros como motociclista no podemos evitar. Existen errores de otros transeúntes para empezar. ¿Cuántas veces se cambia un coche de carril y está por chocarte, porque simplemente no te vio? Luego existen manchas de aceite en lugares inesperados. ¿Te gustan las carreteras secundarias con paisajes chingones? Es allí donde se te puede cruzar de repente un animal, sea ganado, una mascota doméstica o algún animal de la fauna silvestre. Allí te va lo que me he encontrado en la simple carretera de Puerto Vallarta al Tuito: vaca, burro, puerca, cerditos en fila india, iguana, tortuga, tarántula, perro. Todos estos cruzando la carretera, muchos en lugares menos esperados dentro o después de curva. Luego los pájaros que me he llevado con el pecho, el casco o la moto. Según velocidad es un problema. Luego los zopilotes que se alimentan de animales aplastados en la carretera. Un zopilote que mide de punta de ala a punta de ala 1.5m tarda bastante en levantarse y te aseguro que te puede sacar de tu moto en caso de chocarlo.

Así que la probabilidad de sufrir un accidente existe. ¿Correcto? Ah, tú crees que la probabilidad en tu caso es mínima. Va que va. Te reto jugar a la ruleta rusa. Te doy un revolver con 1 sola bala en el barril. Giras el barril, apuntas a tu cabeza y jalas el gatillo. ¿Cómo que no eres loco, que es peligroso? Échale números. 1 bala en un barril de 6… tienes la probabilidad del 83.33% que no te toca la bala. Es una probabilidad bastante alta. Eso no lo haces, ¿verdad? Pero subirte a una moto con probabilidad desconocida de accidentarte, esto sí.

Si eres por lo menos tan responsable de usar equipo de protección adecuado, te felicito. Lo malo es que el equipo de protección no cambia en nada la probabilidad de accidentarte. Lo único que hace es disminuir las consecuencias. En mi caso hace 5 años, aun con protector de espalda y chamarra de piel me fracturé 6 cosquillas en la parte de la espalda, 1 que alcanzó perforar mi pulmón izquierdo. Y aun con protección de codos en la chamarra, tanto externo como interno, me fisuré el codo izquierdo también.

Este accidente me dejó 8 días en un hospital privado, gracias a mi seguro de gastos médicos mayores. De estos 8 días estuve 3 en terapia intensiva cuando mi pulmón izquierdo colapsó y en una cirugía me colocaron un tubo para drenar la sangre del pulmón y a la vez inflarlo antes de que quedará inútil. Cada día en la cama de piso costaba hace 5 años aproximadamente $40,000.00 Pesos y cada día en intensiva $100,000.00 Pesos. Allí son medio millón de Pesos desvaluados. Falta agregar el material utilizado, radiografías y el quirófano. Y faltan las revisiones y radiografías en los meses subsecuentes. El seguro pagó todo. El deducible no aplica en caso de accidente y allí está el detalle.


Puedes bajar considerablemente el costo de un seguro de gastos médicos mayores aumentando el deducible, siempre y cuando la póliza establece que no aplica el deducible en accidentes. Aun en caso de enfermedad es más fácil conseguir unos $30,000 o hasta $50,000 Pesos para el deducible que $500,000.00 para un tratamiento. Pero aquí me quiero enfocar únicamente en el caso de un accidente, que es el riesgo mayor de un motociclista.

Viendo los escasos recursos en hospitales de gobierno, me puedo imaginar que en muchos casos es más factible amputar un brazo o una pierna envés de aplicar tratamientos costosos en un intento de salvar la extremidad, especialmente cuando las probabilidades no son favorables. Para mí es lógica. Si tengo un motociclista accidentado y puedo gastar $50,000 en una amputación o $250,000 en un tratamiento para salvar la pierna que no me da la garantía de éxito, viendo que tengo muchos pacientes más con necesidades... Honestamente, no sé si esto pasa. Solo es lógico de mi punto de vista administrativo.

La hermandad Biker es una realidad y claro que tratamos de ayudarnos. Pero tenemos que ser realistas. Por más dinero que juntemos para ayudar a un hermano accidentado, es muy probable que no alcancemos a solventar todos los gastos. La familia del accidentado en muchos casos estará endeudada por mucho tiempo. Y por más que queremos apoyar, lamentablemente hay tiempos cuando más que uno se accidenta. Si ya hay 3, 4 o 5 hermanos accidentados al mismo tiempo, en accidentes diferentes o en un mismo accidente, se vuelve imposible ayudar a todos. Se pueden organizar eventos para recaudar fondos, rifas y más. Sin embargo dudo que se logre el objetivo de absolver los gastos médicos en su totalidad.

Somos grandecitos, como dice un amigo. Para manejar moto, mínimo debemos ser mayores de edad. Tenemos que tener la responsabilidad de asegurar que no nos convertimos en una carga económica para otros en caso de un accidente. Si es nuestra pasión, también es nuestra responsabilidad. Así de simple.

Infórmate con tu agente de seguros de confianza sobre una póliza de gastos médicos mayores. Asegúrate que la aseguradora cubre accidentes en moto, porque hay aquellos que lo excluyen. Luego asegúrate que en caso de accidente no aplica el deducible. Por último verifica que las sumas aseguradas son suficientes. $1mio de Pesos se acaba muy rápido en caso de un accidente (o una enfermedad). La prima puede ser fraccionada para ser pagada hasta mensualmente.

Saludos en V

PD:
Supongo que ya tienes tu póliza que cubre la responsabilidad civil en caso que tú causas con tu moto algún daño a algún tercero. Este seguro de veras es de los más baratos y te ahorra dolores de cabeza y hasta ir a la cárcel.