jueves, 2 de abril de 2020

¿Salir en moto o no? ¿Qué debo de considerar con el COVID-19?



El motociclismo parece ser una actividad perfecta ante la pandemia. Se puede rodar perfectamente solo y de cualquier manera guardes más de 1m de distancia entre ti y otros transeuntes. Si eres motociclista responsable y llevas casco, guantes y demás protección, parece que el riesgo de contagiarse con el coronavirus es mínimo a nulo. Si además eres de los que usa balaclava debajo del casco, la que cubre naríz y boca, no corres ningún riesgo. ¿Verdad? Pues, no es tan sencillo. Pero antes de darte puntos para tomar en consideración, déjame aclarar lo siguiente.

No trato de decirte lo que tienes que hacer o no hacer. El gobierno da recomendaciones específicas. En algunas comunidades se han dado ciertas órdenes que hay que acatar o de lo contrario te aplican una multa o hasta te arrestan. El sector de salud emite recomendaciones de acuerdo al desarrollo de la pandemia y los descubrimientos sobre el virus. Sin embargo, al final de cuentas, tú decides si acatas las recomendaciones u ordenes. Para obtener la licencia de manejo de motocilista debes tener la edad suficiente para manejar una moto. Pienso que cada motociclista tiene la madurez suficiente de decidir por sí mismo y vivir con las posibles consecuencias. Dicho esto, vamos a ver qué hay que considerar.

De plano hay que evitar grupos de personas. Entre más personas en un grupo, más grande la posibilidad de contagiarse. Así que no es el mejor momento de rodar en manada y/o acudir a lugares donde se concentran motociclistas normalmente. No es el tiempo de llegar y abrazar a cada miembro de tu moto club. Entre menos personas que ruedan juntos, menor el riesgo de contaminación. Si eres el lobo solitario que rueda hacía el atardecer, mejor.

Sabemos que el virus sobrevive en diferentes superficies hasta varias horas. Al momento que acudes a la gasolinera para llenar el tanque y/o verificar la presión de llantas, aumenta el riesgo de contagiarte. ¿Quien ha tocado la boquilla de la manguera de aire en las últimas horas? ¿Quien ha tocado la pistola de la manguera que llena tu tanque? Muchas veces llenamos nosotros mismos el tanque, mientras el despachador llena otro vehículo al otro lado de la bomba. Lo mismo pasa con la manguera de aire. No sabes cuantas personas han tocado estas cosas. ¿Con cuantos clientes ha tenido contacto el despachador este día? Tal vez no está enfermo, pero puede ser portador. ¡Si acudes a una gasolinera, no te toques la cara hasta lavarte las manos!

Lo mismo aplica al momento que haces una parada para hidratarte. Vas a alguna tienda de convenencia y vas a tocar cosas que han sido tocados por muchos más. Empieza desde la manija de la puerta. Así que, no te toques la cara hasta lavarte las manos.

Una opción puede ser llevar un gel antibacterial contigo. Si lo llevas, úsalo en abundancia y más a menudo.

Si tu moto tiene el tanque lleno y tienes manera de verificar y corregir la presión de aire de las llantas en tu casa, te puedes dar una vuelta en moto sin tener ningún contacto humano y sin tocar superficies dudosas. Lo puedes repetir hasta que tu tanque queda vacío. Sin embargo, te recomiendo manejar con mayor precaución de lo normal. Déja más espacio entre ti y el coche adelante. Revisa los retrovisores y asegúrate que el de atrás también deja espacio. Por más que te gusta disfrutar de curvas, déja mucho más margen. No la inclines cerca del límite. Recuerda que hay una pandemia y el sector de salud se requiere para atenderla con toda su fuerza. No es justo que te tienen que atender porque sufriste un accidente en una vuelta meramente por diversión. La cama que ocupas es una menos para un enfermo. Aunque no quedas encamado en el hospital, no es un lugar al que quieres acudir ahora. Piensa a donde van los contagiados cuando presentan síntomas. Es correcto, muchos acudirán primero a un hospital. Pronto serán los lugares más probables para contagiarse.

Como lo he dicho arriba, no soy quien para decirte que hagas o que no. No voy a decirte que no salgas. Lo único que quiero es que consideres los riesgos y que tomes una decisión bien fundada, con conocimiento. Recuerda que no solo te arriesgas tú, sino a todos los seres queridos que conviven contigo. Tal vez no te enfermas tú, pero tu abuela, padre, tía... Tal vez te enfermas leve, ¿pero si uno de tus seres queridos no la libra?

Tomen sus precauciones. Manténganse sanos. Tal vez es el tiempo ideal de darle un buen mantenimiento a la nave.

Saludos en V

sábado, 29 de febrero de 2020

La Pupa, Nayarit

En 2017, de repente me apareció en mis noticias de  Facebook un vídeo de La Pupa, Nayarit. En el vídeo se hizo un recorrido en camioneta de protección civil a La Pupa, Nayarit en 2012. Se trata de un lugar con ruinas mineras y un pueblo con restos de una iglesia. Se explicaba que estaban investigando la posibilidad de aprovechar el lugar para el turismo. Me llamó mucho la atención, porque estaba relativamente cerca del área de Vallarta. Así que empecé a buscar información en Internet, pero casi no hay. Busqué en mapas, pero está muy difícil de encontrar. Parecía ser un lugar místico. 

Busqué con quien ir a buscarlo y mi amigo Benny dijo que vamos. En aquel escogimos el 31 de Diciembre del 2017, el último día del año. Iba con mi mujer en la R1200GS y Benny en su F650GS. No sabíamos exáctamente donde está La Pupa, pero más o menos por donde buscarla. Plan de Barrancas hasta un pueblo llamado San Antonio de las Trojes. De allí se sale del pavimento a un camino de poco empedrado que luego termina en terracería bastante cruda. No hay letreros, pero donde se parte el camino se sigue a la izquierda hasta Cacalután. Son 12km de off road entre principiante y avanzado. Sube, baja y en partes hay polvo fino donde la rueda delantera se quiere ir. El paisaje es desertico, entre los cerros con paisajes increíbles. Pero ya no hay señal de celular.

Llegamos a Cacalután, un pueblo del pasado. No hay personas en el celular en las calles.  Pues, no hay señal. Allí se encuentran aun niños jugando futból en la plaza. Preguntamos unos sres. y nos dijeron por donde se va a La Pupa. 

El camino siguió de terracería muy cruda con piedras sueltas de tamaño entre papa y manzana. Cuando iba más y más empinado, empecé a dudar que pudiera subir de regreso con la GS y copiloto. Subió un sr. en caballo a quien preguntamos que cómo sigue el camino y si era pasable. Dijo que así seguía pero que era pasable. Bueno, el sr. estaba en un caballo y no tenía duda que no se le dificulta el camino. Nosotros estábamos en unas motos y en mi caso en una por si pesada y con socia. Luego ya no teníamos pila de celular, pero aunque tuviéramos, no había señal. Era el 31 de Diciembre y en unas horas todos estarían festejando el año nuevo. ¿Qué posibilidades había de encontrar ayuda, si fuera necesaria? ¿Protección Civil, bomberos, ambulancia? Me preocupaba la seguridad de mi mujer. Así que decidímos de abortar la misión aquel 31 de Diciembre de 2017 y nos regresábamos. Fuimos a Hostotipaquillo un rato a tomar unas chelas y luego regresar a Vallarta sanos y salvos a festejar el año nuevo.

Desde entonces me quedó la espina. Sentí que fallé, no a La Pupa, sino a mi mismo. Me dejé vencer por mis miedos. Bueno, pongo la seguridad de mi mujer ante la mía, pero aún así. No me quedé a gusto.

En Noviembre del año pasado (2019), decidí hacer otro intento. lo publiqué en Facebook para ver quien se anima ir esta vez. Tenía 3 amigos apuntados. Teníamos fecha agendada. Desafortunádamente, su servidor tuvo que regarla y fracturarse el dedo gordo de una manera sumamente estúpida. Así fue como fallé en el segundo intento sin siquiera intentarlo.

Diganme necio. Uno que otro hubiera dicho que no era mi destino conocer a La Pupa. Tal vez era por mi bien. Sin embargo, no soy quien se deja vencer tan fácil. Empecé a planearlo de nuevo. Me hubiera gustado ir en la enduro de 400cc, pero es demasiado tramo en carretera pavimentada para llegar a donde se pone interesante. Así que opté por mi KLR650. Quitando el top case es más una maxi enduro que una doble propósito. Su llanta delantera de 21" es más que apto para salir del pavimento. Bueno, la moto ya está decidida. Lancé otra publicación en Facebook para ver si aún hay otro loco que no crea en el destino y que se quiere aventar conmigo. Recibí muy pronto una llamada de mi amigo Alemán Mike, quien de hecho se había apuntado para el segundo intento. Mike es un motociclista más que experimentado cuyos viajes por todas partes del mundo sigo en su blog desde hace mucho. Si vienen a Vallarta, no pierden la oportunidad de probar su rica comida Alemana en "Hacienda Alemana". Y si Mike no anda recorriendo otro rincón del mundo es muy probable que lo conocerán, porque no conozco otro dueño de restaurante que está más al frente de su operación que él. Y si les falta hospedaje, Mike también se los renta en una habitación de lujo con privacidad en el pleno centro de la ciudad más amigable del mundo. 

Mike y yo somos igual en el sentido de que vamos directo al grano. ¿La Pupa? ¿Cuando? ¿El 29? ¡Va! No se diga más.

Aparte de su R1200GS, Mike acaba de adquirir una F650GS también. Ya que le dije que iré en mi KLR650 por lo off road que se pone el camino, decidió llevar la pequeña GS. Aunque ni lo dudo que se hubiera aventado el tiro con la grande. Un día les contaré de su viaje con la grande al Barranco del Cobre. Y esta historia no tiene nada que ver con un tren cómodo y desabrido.

Ayer me llamó sólo para decirme que Frank irá con nosotros. Frank es un Gringo mexicanizado con una R1200GS ADV. Un típazo que siempre brinda apoyo sin pensarlo. Igual que Mike, Frank ha recorrido más rincones del mundo que conozco por la escuela. De hecho, ambos se han aventurado unos viajes increíbles mientras su pobre servidor tuvo que trabajar duro para financiarse su vicio de las motos. Ya, 'ta bien. No lloraré más. Es que, ¿a poco no tengo derecho a un poco de envidia?

Hoy era el día. Logré mantenerme mayormente sano, salvo un pequeño resfriado. Pero nada de huesos rotos. Así que vamos. Nos juntamos a las 8:00hrs y, aunque me van a odiar lo voy a decir. Gracias a que somos 2 Alemanes y un Gringo, los 3 estábamos a las 8 en punto donde dijimos que estaríamos. ¿Duele? ¡Aprénde a manejar tu tiempo, entonces! Chingados impuntuales me cagan. Perdón, me exalté un momento. ¿Cual me exalté? Pues, es neta. Pinches impuntuales me cagan.

De Bucerías a Compostela había sorprendentemente poco tráfico. Todos ya evitamos esta carretera si es posible por las construcciones de mejoras, los accidentes que paralizan todo y el tráfico pesado en general. Sin embargo, hoy se alinearon los planetas y tuvimos suerte. A penas los últimos km estuvimos lentos en filota, pero ya ibamos a llegar a Compostela. Compostela a Chapalilla es siempre una delicia por el estado de carretera y las curvas. Los $19 Pesos para motos valen cada centavo. En Chapalilla fuimos a la obligatoria birria. Con la panza llena seguimos por la libre hasta Ixtlán del Río donde llenamos las motos. En corto queda Plan de Barrancas y allí salimos en San Antonio de las Trojes del pavimento. Mike trató de encontrar La Pupa sin éxito en su GPS (de moto, no de celular). Optó al fin por Cacalután y seguimos el camino revirado en terracería de varios niveles de dificultad hasta llegar al mágico tramo de pavimento justo antes de llegar al pueblo unos 12km más tarde.

Iba a comprar agua cuando mis experimentados compañeros me sorprendieron con que llevában. Hasta snacks llevában. Pinche novato yo. Ya que el GPS no quiso decirnos dónde era La Pupa, recurrimos al antiguo sistema de preguntar gente. Sorpresa, había varios que no conocían a La Pupa. Al fin encontramos unos sres que nos apuntaron la dirección correcta. Curiosamente, eran los mismos sres. frente a la misma casa que había preguntado con Benny hace unos años en el primer intento. Creo que allí viven, frente a la casa y no dentro de.

Seguimos el camino y pasamos el punto donde en aquel año del 2017 decidí retornar. Si yo soy necio, Mike me gana. Seguimos y cada persona en caballo o en algún corral preguntamos. Todos mencionaban un portón de fierro detrás de una curva. Mike iba de punta, yo segundo y Frank al final. El camino estaba empinado y de mencionada terracería cruda. En un momento vi un portón de fierro del lado izq y aunque debería haber estado del lado derecho pensé que este era. El camino detrás de dicho portón estaba bastante feo con una inclinación hacia arriba muy pronunciada y todo cruzado por zanjas de muchos ángulos. Pensé en decirle a Mike, pero honestamente no quise probar este camino tampoco. Seguiamos bajando mientras yo discutía conmigo mismo si avisaría a Mike o no, cuando de repente Mike frena inesperado detrás de una curva a la izquierda. Por sorpresa frené tan brusco que casi se me fue la moto al suelo, pero logré parar pasado Mike. Volteo y veo un portón de fierro que no había visto por la curva y era del lado derecho. Mike ya dio vuelta y Frank estaba a tiempo de girar. Su servidor dio vuelta con poca gloria y a penas manteniendo la moto sobre las gomas.

Mike abrió el portón que era simplemente cerrado con una cadena enganchada en un clavo de un poste. Frank pasó, paró y se bajó a cerrar el portón detrás de nosotros. El camino iba más angosto y con hierbas altas aunque secas de los lados. Estábamos rodeados de cerros. No había posibilidad de ver las ruinas de La Pupa en alguna distancia. Solo se veían cerros y el camino angosto. Subía, bajaba y cruzaba 2 pequeños arroyos. En partes hubiera preferido la enduro 400cc. La inclinación o declinación era bastante en tramos y lo castigado del camino ni se diga. De repente pasamos una camioneta estacionada. Digo estacionada, porque no era empolvada ni con llantas desinfladas para pensar que era abandonada. Se veía demasiada limpia considerando el desertico polvo que de hecho nos cubrió ya. Lo curioso era que no había nadie cerca ni dentro de la camioneta. Tampoco había casa ni terrenos para ganado o de agricultura. Como que los 3 pensábamos lo mismo seguiamos algo pensativos y callados. Al pasar de unos kilómetros encontramos otro vehículo en iguales condiciones y hasta con una ventana abajo. No había nadie cerca ni dentro ni algo cerca que pudiera explicar el vehículo en su estado normal estacionado allí. 

Después de un buen tramo y después de pasar otros 2 portones abiertos se veían las ruinas en la distancia que conocí del vídeo. Pero cuando bajábamos el camino se tapaban de la vegetación y los cerros y llegamos a una desviación. Mike decidió por la derecha. El camino era más angosto y más encerrado de hierbas altas y tierra como si lo hubieran cortado del mismo cerro. Pasamos un tercer vehículo misterioso. Había ruinas que conocí del vídeo como cuartos de los mineros de antes. Lo que menos me gustaba era que en esta direción a donde ibamos, desde más arriba había visto 2 estructuras simples, rectangulares con techos de lámina que brillaban en el sol. No sé qué se imaginan uds. Se los dejo a su imaginación, porque tampoco fuimos a averiguarlo. Estábamos en medio de la nada, sin señal de celular, sin población, sin ninguna autoridad por sabe cuantos kilómetros a la redonda. Pasábamos un portón que de hecho estaba cerrado, aunque no con candado. Había estos coches y camionetas misteriosas en medio de la misma nada. Quien me conoce sabe que no soy de los más miedosos y he enfrentado a gente no muy buena. Solo que aquí, la neta, aquí nos pudieran desaparecer en fosas con todo y motos y nadie nos encontraría ni en mil años. Ni siquiera supiera alguien por donde buscarnos. Confieso que era la primera vez en más de 20 años en este maravilloso país que no me sentí nada seguro. Tal vez era solo mi imaginación. Bueno, no solo la mía, porque Mike dijo muy serio y rápido: "Aquí no hay nada. Vamos a regresar." Ni lo terminó de decir cuando ya había dado vuelta y no pensé 2 veces para seguirlo. Pasando nuevamente una de las camionetas me daba hasta escalofríos.

Llegamos al cruce donde Mike decidió ir por la derecha y ahora optamos por el otro lado del camino. Rápido llegamos a un portón de alambre de puas cerrado con cadena y candado. Un pequeño letrero decía "propiedad privada". Detrás se veían las ruinas que conocí en el vídeo, la torre, la iglesia y otros. Antes de apagar mi moto le dí la vuelta para apuntar hacia la salida. Nos apuramos a tomar unas fotos y regar unas plantas. Estábamos rodeados de cerros y en mi mente nos estaban observando y hasta apuntando con rifles desde los alrededores. Sin embargo, no se veía nadie ni se escuchaba nada. Bueno, misión cumplida. Vamonos.

Mike prendió su moto Frank también. Al prender la mía, no se quedó prendida. Luego se apagaba. Lo hice 3 veces y al cuarto seguí acelerando un poco y mantuve la máquina prendida. Quise decirlo a Mike, pero ya había arrancado. Así que le seguí. Sentí que cada vez que dejaba de acelerar se quiso apagar, por lo menos si tenía que meter clutch. Tuve que hacer malabares entre clutch, freno y acelerador mientras seguí un camino en pésimo estado subiendo y bajando. Fue allí que me di cuenta que la relación (original) de mi KLR no era apto para seguir a las BMW que iban a un paso suave y constante. En primera la llevava forzada, pero en segunda iba tan baja en revoluciones que el motor andaba entre avanzando y apagando. Tuve que usar mucho el clutch en segunda. El problema era seguramente el carburador en conjunto con la altitud. Mientras los fuel injections de las BMW regulaban automáticamente todo, yo tendría que ajustar el ralenti. Traté de ajustarlo con el ahogador (choke) andando, pero no resultó. Tampoco quise pararme y tomarme el tiempo de ajustarlo correctamente estando en este lugar que inspiraba poca confianza. Así que pasé al lado de Mike para decirle que necesitaba más velocidad para mantener mi máquina viva. Me dijo que no hay problema que me fuera adelantando. Así lo hice y usé mi KLR como una enduro, parado en los posapies subí en tramos hasta tercera mientras bailaba con todo y moto por la terracería, polvo fino, piedras... En el portón cerrado me paré y la moto de hecho se quedó ya prendida. Abrí el portón, pasé mi moto, la apagué y esperaba para que pasaran los otros dos antes de volverlo a cerrar. Arranqué y me volví a adelantar. Esperé en otra parte con sombra a que llegaran y aproveché de tomarles fotos. Seguimos hasta Cacalután. Allí si compramos agua fría. Mi moto prendió al tercer intento y de regreso sin problema hasta Chapalilla, donde volvimos a comer otra birria antes de regresar a Vallarta. 

¿Qué Moto Consejo puedo darles de esto? Aunque no sé si solo era mi (nuestra) imaginación del posible peligro, me doy con que no tuve que averiguarlo. Les recomiendo que se informan lo mejor posible de sus nuevas rutas para saber aparte de direcciones y clima la situación de seguridad del área. Tengan un plan de emergencia si van a lugares remotos sin señal de celular. ¿Qué plan tienen para un accidente o una descompostura? Y si su intuición les dice que probablemente no están seguros en un lugar, muévense. Es preferible moverse demás que de menos, porque existen situaciones donde cuando no se mueven, después ya no pueden.

Les dejo las fotos de hoy. En 2012 hubo una idea de abrir el lugar al turismo. Evidentemente no se hizo.

Saludos en V





















sábado, 15 de febrero de 2020

Yamaha R6 del 2005


Agarré esta moto en un cambio de una moto enduro. No sabía si venderla o quedármela. Tiene obviamente sus detalles y conociéndome, si me la quedo, voy a meter dinero y tiempo que tal vez no debería. Bueno, para decidirlo, hay que probarla primero. Realmente, antes de esto, la puse al corriente, porque debía 3 años de refrendo y con tanto operativo actualmente, mejor la puse al corriente antes de cualquier cosa.

Viendo las balatas delanteras muy acabadas, ayer las cambié junto con el líquido de freno. He visto líquido de freno sucio, pero nunca algo así con partículas de sabe qué. Bueno, el freno delantéro quedó bien. Al trasero tengo que cambiar el líquido nada más, pero esto lo hago después. 

Las pocas veces que la usé, siempre arrancaba al botonazo. Los ventiladores del radiador se prenden con un interruptor manualmente, el típico "arreglo" local si se descompone el interruptor térmico. Mientras funciona, puede esperar. Así que, a probar.

El motor va bastante bien, jala fuerte como cualquier 600 con sus 123 caballos. A mi me fascina el hecho que este motor de 4 cilindros en línea es tan fuerte, aunque es como medio motor de mi R1200GS, donde cada uno de los dos cilindros es de 600cc. 

Es el primer año de la R6 que salió con la horquilla invertida. Mientras iba en mi carretera de prueba favorita, de Vallarta al Tuito, me sorprendió qué bien anda la suspensión en general. He tenido ZX6R de 2003, 2007 y 2009 y la suspensión de esta R6 me gusta mucho. No hay golpes secos pasando ligeros baches o desperfecciones en el pavimento. Hasta en el empedrado no se siente del todo mal. Algunas ZX6R sonaban de varias partes, sea el carenado, balatas o baleros de dirección, nunca pude encontrar la causa. Esta R6 me parece más noble o menos manoseada de suspensión. Amortigua donde debe, no saca resinas de las muelas y en curva se mantiene estable sin el peligroso efecto del "tank slapper" o "shimming" que ocurre en el modelo siguiente a partir del 2006, un modelo que en mi opinión es sumamente peligroso sin damper (amortiguador de dirección). Así que me agrada la suspensión.

Agarrando más confianza de regreso, la moto me recordó de que en aquellos años aun no había el embrague antirebote. La primera vez me sacó una sonrisa en el casco. Llego a curva algo rápido, freno un poco duro (¿ya mencioné que el freno delantero quedó de poca madre?), bajo marcha y al soltar el embrague se bloquea un momento mi rueda trasera, resultando en un pequeño baile del colín justo antes de meterme en curva. Pensé: nena, no es el momento de bailar. La neta, lo disfruté y me paso en una que otra ocasión más. 
No digo que la tecnología es mala. Los avances son impresionantes. Pero de vez en cuando leo las especificaciones de motos hoy en día y pienso: vaya, ya se necesita alguién de sistemas para arreglar estas motos. Esta R6 es del 2005. ¡O sea, es una Quinceañera! Me regresa a un manejo más puro donde cuento los cambios en mi mente, ya que no los muestra en el tablero, y me recuerda un colín bailando que tengo que sincronizar las revoluciones del motor con las de la rueda trasera al bajar marcha. La moto pide más al piloto. Las motos hoy en día trabajan más para el piloto y hacen el manejo más seguro, eliminando mucho margen de error humano. Pero...¿no se te hace que quedan más desabridas? 

El peso es una chulada. Comparado con una R1200GS, la 600 usas como juguete. También comparado con la hermana mayor la R1, la R6 perdona más y puedes divertirte bastante. 

Bueno, de regreso me paré en el mirador en Boca de Tomatlán para tomar unas fotos. Era como regresar en el tiempo para mi. Por cierto, a pesar de su año, salió bien fotogénica. ¿A poco no? Terminando mi pequeña sesión de fotos, a montar de nuevo. Me pongo los guantes, me subo, oprimo el botón de arranque y ... clic. Se apaga el tablero y se vuelve prender. ¿Neta? ¿Pila vacía? Como cualquier necio repito lo mismo 2 -3 veces, esperando otro resultado. Obvio que no. 

Bendito sea el peso de una ligera 600. Como si nada la empujo hacía la carretera. La apunto hacia la bajada rumbo a La Boca, me subo, meto segunda, abro switch, aprieto el embrague y empujo con los pies para empezar a rodar. Teniendo un poco de velocidad, rodando en bajada, me levanto del asiento y justo al sacar el embrague dejo caerme al asiento para meter más peso a la rueda trasera y la moto prende al primer intento. Me sentí todo un piloto. 

Ahora sin escala, y sobre todo sin apagar la moto, derechito a casa. Noto que en las paradas en semáforos se me prende el check engine, el cual se apaga andando. Esto se repite hasta llegar a casa. Apago la moto, abro el switch y me muestra el tablero el código 46. Vaya, qué piropo de la moto. Me dice Valentino Rossi. Na, nena, tan rápido no paseabamos. ¿A poco si? 

Como no le creí el piropo, mi amigo Google me aclaró que el 46 significa que hay un problema del sistema de carga. Ahora hay que revisar desde conexión tierra, conexiones de arnés hasta estator. Ni pex. 

Presiento, que esta R6 llegó a quedarse un rato. Es casi una deportiva vintage hoy en día. Con un poco de amor y dedicación va a mejorar. La moto tiene potencial de volver a nacer. Y por el bajo valor real no me pesaría meterla a pista más adelante. Si nos caemos, no saldrá caro. Es una ventaja de la Quinceañera. Chale, le estoy agarrando cariño. ¿Por qué soy tan fácil? 

La lección de hoy es simple: hay motos para cualquier presupuesto. Una moto no deja de divertirte por hacerse vieja. Lo único que importa es el tamaño de tu sonrisa dentro del casco.

Saludos en V




viernes, 29 de noviembre de 2019

Anivelando el Aceite de Manera diferente

Haber sido víctima de robo de una moto una vez, me permitió obtener un vistazo más profundo a lo que es la seguridad y nuestro sistema de justicia. Recuperé mi moto 2 veces. La primera vez cuando me informó un oficial de policia que encontraron mi moto abandonada en la calle. Bueno, digamos que esto era la "recuperación oficial". Desafortunadamente, el oficial en su inocencia y con su fé plena e intacta en la justicia siguió el procedimiento aprendido y llamó a la grua para poner la moto a disposición del ministerio público. Así que la segunda recuperación, la "recuperación real", era después de 11 días, llenos de muchas vueltas, alteraciones y dolores de cabeza, cuando por fin al ministerio público se acabaron las ideas de cómo seguir trabajando en este caso y liberaron mi moto. Pobrecitos, la falta de casos los obliga a aferrarse a los pocos casos que les llegan para no estar sentados todo el día en una oficina sin saber qué hacer.

Esta experiencia explica porque me sumé a un gran grupo de motociclistas que prefiere estacionar sus motos en la sala de su casa. Además era chido desayunar en la mesa del comedor y poder acariciar el colín de la moto. Sabemos que las motos también tienen sentimientos. Los no-motocilistas nunca entenderán que motos no son cosas materiales como un simple coche sin alma. De hecho, un robo de moto debería ser tratado como secuestro. Perdón, me estoy desviando del tema.

Cuando hago un cambio de aceite, pongo el nivel justo a máximo o poco debajo. Normalmente, después de la primera rodada y con la moto enfriada, el nivel bajó por haber sacado el resto del aire que haya quedado en el sistema de lubricación y filtro de aceite. Lo anivelo agregando el faltante y ahora si quedó. No sé si les ha pasado, pero si vuelven a verificar el nivel después de otra vuelta, milagrosamente queda ligeramente encima del nivel máximo. Mientras no es medio litro o más, no pasa nada.

Sin embargo, un día estaba muy aburrido y se despertó el perfeccionista en mi. Limpié la moto en la sala con un trapo húmedo y al hacerlo verifiqué el nivel de aceite por la ventanilla de mi entonces R1 del 2007. Estaba ligeramente encima del nivel máximo. En todos los foros de motociclistas que conozco se ha discutido este tema y dan varias opciones de cómo sacar el excedente de aceite. Algunos juran que han logrado sacarlo con una jeringa por donde se mete el aceite, mientras otros dicen que es imposible ya que  el embrague no permite llegar al aceite que de hecho se encuentra mucho más bajo. Opté por la opción más lógica de sacar un poco por el dren donde se saca siempre el aceite viejo.

La idea es tan simple como lógica. Colocas una charola debajo del carter de la moto como si fueras hacer un cambio de aceite. Envés de sacar el tornillo del dren por completo, sólo lo aflojas. Ahora das lentamente vueltas hasta que empieza a salir un chorrito de aceite. Luego aprietas el tornillo. Verificas el nivel y si sea necesario lo repites. Sencillo. ¿Verdad?

Ni tengo que sacar la moto al patio para esto. Vamos. Charola debajo del carter. Aflojando con matraca el tornillo. Luego doy vuelta a mano muy lentamente. No sale nada. Un poco más. No sale nada. Un poco más. De repente sale un chorrito de nada y decido que hasta allí. Espero hasta que hay un charco de apróximadamente 20cm de diámetro en la charola. Aprieto el tornillo a mano, seguido por matraca. Paso un trapo por el carter para limpiar cualquier gota que pudiera haber. Me cambio de lado, enderezo la moto, verifico nivel de aceite y ... no bajó nada. Mmmhh. Bueno, empecemos de nuevo.

Aflojo el tornillo con la matraca y doy vuelta con la mano. Cuando empieza a salir el chorrito delgado de aceite decido darle un poquito más vuelta para que salga más y más pronto. Un segundo después supe del error que cometí. El tornillo se salió por completo, dando lugar a que el aceite saliera de chorro completo. Esto es el momento cuando el cerebro es tomado por el estrés y deja de funcionar. Envés de dejar salir el aceite libremente a la charolo, traté de meter el tornillo de vuelta para evitar sacar todo el aceite. Obviamente, con la mano llena de aceite resbaloso era un intento fallido que solo salpicó el piso de mi sala. Para empeorar no perdí la oportunidad de también engrasar la matraca y si fuera poco le di un baño completo de aceite al dejarla caer con un buen splash a la charola, salpicando un diámetro de piso más grande. Después solo me quedó ver aterrorizado qué rápido se estaba llenando la charola y cómo se iba acercando el aceite al borde de la misma. Allí fue cuando el universo decidió tener piedad con este ser estresado sobre manera y el chorro de aceite paró antes de que la charola se desbordará. Qué desastre. Manchas de aceite por doquier en el piso. Mi matraca llena de aceite. Mis manos. Al menos, la moto ya no llevaba el aceite arriba del nivel máximo. De hecho, en este momento solo llevaba aceite en el filtro.

La charola estaba limpia y por consecuencia el aceite también. Así que puedo usarlo de nuevo, regresándolo a la moto. Pero manejar la charola tan llena no es fácil y preferí primero pasar el aceite de la charola a botes vaciós de aceite que me quedaron del último cambio. La R1 usa como 3.6L de aceite. Agarré 4 botes, un embudo y un poco de alambre. Posicioné el primer bote de aceite vacío cerca de la pata de un mueble. Coloco el embudo y lo amarro con alambre al mueble para que quede en su posición. Así puedo fijar el bote vacío con un pie contra la pata del mueble, mientras uso mis 2 manos para arrimar la charola al embudo. Lentamente llené el primer bote. Bajo la charola con cuidado. Hago cambio de bote de aceite debajo del embudo amarrado. Y repito la acción. Logré pasar el aceite a los 4 botes. Claro, al momento de quitar la charola del embudo y con las 2 manos en la misma, no se puede evitar que cae un poco de aceite al piso ... de la sala. Estaba constantemente limpiando con un trapo viejo entre los diversos pasos de mi tarea.

Ahora sólo era de pasar el aceite de los botes de regreso a la moto. Usando el embudo, ¿qué pudiera pasar? Coloco el embudo y como soy muy cuidadoso lo amarro ahora con el alambre en la moto para que no se mueva. Entra 1L. Entra otro litro. Dejo entrar el tercer litro por completo y lo que quedó en el cuarto. Gracias a engrasar gran parte de mi piso de sala, ya no hay excedente de aceite. Todo lo contrario, ahora falta. Primero echo andar la moto para sacar el aire del sistema. Claro que cerré la tapa por donde eché el aceite. No soy TAAAAAN bruto, pues. Respiro unos minutos el aroma del motociclismo que sale de los Yoshimuras ... en mi sala. Apago la moto. Espero unos minutos y verifico nivel. Agarro un bote de aceite nuevo y lleno. Quito la tapa y acomodo el embudo que sigue amarrado a la moto. Quito la tapa del nuevo bote de aceite y la pongo en el piso. Echo un poco de aceite fresco. Tanteando un poco. Al poner el bote en el piso, lo coloco justamente en la tapa del mismo y que se cae de lado, derramando ahora aceite limpio al piso de mi sala. AAAAAAAAAAAAaaaarrrrrrrgggghhhh. Ni pex. Agarro el trapo viejo que ya está bastante aceitado y limpio más o menos el aceite, agrandando más que nada la mancha en el piso. Termino de anivelar el aceite, dejándolo justo debajo de máximo. Coloco la tapa al motor. Quito el embudo de la moto. Limpio alrededor de la entrada de aceite con una tolla azúl desechable. La moto quedó lista.

Por otro lado, mi piso de sala parece ser piso de taller mecánico, más bien piso de taller de un mecánico con parkinson. ¡Qué desastre! Saco primero la charola, las herramientas y los botes de aceite al patio. Gracias a mis manos engrasadas se me cae ahora el bote con aceite nuevo que aun no he tapado al patio, derramando más aceite allí. Hijole, el universo trata de enseñarme algo. ¿Qué será? Limpio primero el patio, la herramienta, la charola y guardo todo en su lugar.

De regreso al campo de batalla agarro un limpiador de vidrios y empiezo limpiar el piso de la sala con un montón de toallas azules desechables. Por fin queda el piso desengrasado y limpio. Me lavo y me baño. Regreso al campo de batalla, viendo orgullosamente que todo está en órden y la moto con un nivel de aceite optimo. Solo costó determinación y un par de horas. ¡Todo se puede lograr!

A penas me siento en la mesa del comedor cuando llega mi amada mujer, preguntando desde la puerta de entrada: "Hola, amor. ¿Cómo fue tu día?" A lo que contesto con mi mejor cara aburrida: "Equis." Qué chido es vivir el motociclismo.

Saludos en V

jueves, 31 de octubre de 2019

¿Cuando es suficiente?


La nueva Ducati Streetfighter V4 y V4S con 208 caballos, 201kg en orden de marcha (180kg peso seco) y una velocidad máxima de 290km/h (¡no limitado por el motor, sino únicamente por la relación!). Se instalaron alitas en la frente como en las motos del GP para mantenerla en el piso. De hecho, también la nueva KTM Super Duke 1290 R incorpora unas alitas en el diminutivo carenado, a lo que dejan ver en los vídeos teaser.


Viendo estos datos me nace la pregunta, y creo que no soy el único, de: ¿cuando es suficiente?


Recordamos que la Hayabusa que salió en 1999 era la primera moto de serie superando los 300km/h (303 a 312km/h según tolerancias de fabricación). El año siguiente en 2000, los fabricantes de motos Japonesas y Europeas acordaron informalmente limitar sus motos a 299km/h, gracias a la prensa negativa que llamó a tal éxito de ingeniería "máquina suicida". Bueno, algunos fabricantes solo limitan el tablero, ya que llegando a 299km/h se puede observar en algunos modelos que siguen subiendo revoluciones.


Bueno, el punto es que hace 20 años nació el grito de "ya es suficiente" y las motos fueron limitadas en velocidad tope. Sin embargo, seguimos siendo humanos y tal parece que si nos ponen una regla nueva, lo tomamos como reto de evadirla pero sin romperla. Es como el niño al que castigas con no salir de la casa y de repente lo ves en el piso con los pies en la sala y el resto del cuerpo en la terraza. No salió de la casa, ¿verdad?


Ahora que están limitadas en velocidad tope, se exprimen más y más caballos a los motores. Aun recuerdo hace unos años que las motos deportivas de 1,000cc tenían unos 125CV, lo que hoy en día superan las de 600cc. Los mil siguieron aumentando a 149CV, 175CV, 180CV, 199CV hasta ya repasar los aparentemente mágicos 200CV. En la actualidad siguen el mismo paso las motos desnudas. Antes tenían los motores de las deportivas reconfigurados para obtener una entrega de potencia más utilizable, generalmente en el rango medio de revoluciones. Hoy en día van por motores igual de potentes.


Durante esta evolución es que a la par se desarrollaron muchas ayudas electrónicas para domar tales bestias. Un hombre normal mortal no podría controlar la fuerza que genera un motor hoy en día y hasta los pilotos más profesionales ya no pueden sin dichas ayudas electrónicas. La evidencia esta en cuando falla un sensor y el piloto sale disparado de su máquina. Me viene a la mente una carrera donde por un roce entre Marc Marquez (¿o era Jorge Lorenzo?) y Dani Pedrosa se le dañó el sensor de control de tracción y Dani salió a volar literalmente en la salida de la siguiente curva. El control de tracción era antes la mano derecha y párale de contar.
Ahora hay anti-wheelie; control de tracción; race ABS; suspensión electrónica; mapeos al escoger según cambio de clima, desgaste y tipo de llantas o nivel de combustible...etc.


Lo que se me hace muy interesante ahora es que a pesar de tanta electrónica, ahora se instalen alitas. O sea, ¿una moto tremendamente sofisticada y con electrónica de la vanguardia requiere hoy en día unas simples alitas de plástico para mantenerla al suelo? ¿Neta? ¿Hasta allí hemos llegado?


Será interesante de ver si la evolución sigue en esta dirección. Entonces veremos motores más y más potentes, motos más y más ligeras y alitas más y más grandes ... hasta 1 día, en un futuro muy lejano, a un genio se le ocurrirá: "Wey, ¿qué tal si le dotamos a la moto un motor con menor potencia pero manejable, mandamos a la chingada a tanta electrónica carísima y complicada de mantener, quitamos las alitas por innecesarias y pum ... tendremos una moto manejable y divertida a un precio accesible?" Pero qué loco, ¿no? Qué idea más descabellada.


Confieso que me late la idea. Sin embargo, también confieso que está chido que siguen exprimiendo tecnología, mecánica, ingeniería y lo que se te ocurre para desarrollar motos con cada vez mayores prestaciones. Porque de igual manera sigo las carreras de la Isla de Man TT cada año, donde cada año rompen récord de tiempo por vuelta y me pregunto: ¿Cómo es posible? ¿Cómo pudo bajar el tiempo aún? ¿Cuando llegan al límite de lo posible?


Y con esto respondo a mi misma pregunta de ¿cuando es suficiente? ¡Nunca! La naturaleza del humano es competir y cuando alguien dice imposible, otro toma el reto de comprobar lo contrario.


¿Y tú, qué piensas?


Saludos en V

sábado, 12 de octubre de 2019

Un Problema diferente con Motos Enduro/ Cross



Mi amigo, el Sueco Loco, me convenció de adquirir una moto enduro hace ya como 2 años. Que sea muy divertido. Que mejorara mi manejo en general. En resumen: que es lo máximo. La verdad es que, por la trayectoria motociclista de Sueco Loco es una de las pocas personas a quien escucho cuando da consejos de motociclismo. Entre bromas y risas, siempre tomo muy en serio sus comentarios. Es muy probable que no lo muestro y le doy carrilla en el momento, pero estando solo, doy serias consideraciones a sus consejos.

Lamentablemente, como muchos saben, la enduro que compré estaba muy mal manosiada y no había ningún líquido que no se fugaba y no habiá ningún cable sin falso o corto. No, no exagero. Había un tramo de 15cm de cable hecho de pedacería de 3 cables de diferentes colores. No había ninguna conexión, solo eran conectados entre sí come que alguien agarró del piso lo que encontraba para extender un cable hasta donde tenía que llegar. Solo dando UN ejemplo. Bueno, no es el tema. Tal vez, la enduro no me ha hecho mejor piloto aun, pero de que mejoró mi mecánica no cabe duda.

De hecho, creo que el Sueco Loco se ha arrepentido en varias ocasiones de haberme convencido comprar una enduro. Tiene aun todas nuestras conversaciones de WhatsApp guardadas donde voy de un extremo a otro en minutos, donde estoy eufóricamente en el cielo para luego aventar madres desde lo más profundo del infierno. A ver si algún día las publico, encontrando la manera de que sólo mayores de edad tendran acceso por el lenguaje sumamente ilustre emocional. Claro, mis maldiciones nunca fueron en contra de mi amigo, siempre en contra de la moto y su(s) dueño(s) anteriores. Bueno, tampoco es el tema. La moto ya funciona a la perfección. Algo que no se puede decir del piloto.

Las motos cross y enduro caen en Inglés en la categoría de "dirt bike", lo que significa moto sucia. Sea que las metes a campo travieso o pista de cross, naturalmente se ensucian en cada salida de pies a cabeza...eh...de llantas a manillar. Luego, luego encontré la ironía de que justamente la moto sucia, mi "dirt bike", es la que más ando lavando de mis motos. Y no basta de una leve lavada, desde luego no con un trapo húmedo como lo he hecho con mis motos deportivas del pasado o hasta con las motos de doble propósito del presente. No. Una enduro/ cross tienes que lavar por dentro y fuera porque la mugre y el agua entra a todo. La cadena se oxida muy rápido. El filtro de aire se tapa pronto. Las conexiones eléctricas quedan húmedas, sembrando futuras problemas. Así que la desarmo más seguido, quitando plásticos, asiento y tanque para lavar bien el cuadro, limpiar los conectorers con dieléctrico, lavar y engrasar cadena y filtro de aire...etc. Es un cuento de nunca acabar. No por nada se miden estas motos en horas de uso y no en kilometraje. Para empezar, la mía ni tiene tablero. ¿Revoluciones? Al oir. ¿Velocidad? Al percibir el viento. ¿Distancia? A caso por GPS del celular, si es que tengas señal por donde andas.

Llegando al punto... Esta moto me divierte un chingo. El torque, los paisajes, por donde puede pasar (aunque con otro piloto pudiera pasar por mucho más)... Cuando saco la moto, y aunque a veces solo para moverla, pasar gasolina limpia por el carburador y cargar la batería andando, me nace en muy pocos metros una sonrisota dentro del casco. Es un juguete tremendamente divertido. Hoy siento este hormigueo que me obliga a sacarla. Tengo tiempo. El clima está bien. Hay que aprovecharla, la vida es corta. Voy al patio donde la guardo. Y me la quedo viendo. El Domingo pasado le apliqué la limpieza profunda y ahora brilla más que mis ojos que la vean. ¡Qué pinche dilema! Si la saco, al regresar estará sucia, mugrosa, igual que yo. Estaré sudando chorros, empapado, pegajoso... Este es el problema con este tipo de motos. La diversión es seguida por trabajo, donde sudo aún más que andando.

Como puedes ver, querido lector, este tipo de motos viene con un problema inusual. Tenerla limpia es una satisfacción, pero usarla es otra satisfacción. Ambas satisfacciones son contrarias. Escoges una u otra. Pues, para qué me hago... Estoy viejo, pero no tanto para dejarla estacionada limpiesita en mi sala para recordar los tiempos de uso. Aún me toca vivir estos tiempos de uso. Así que: ingue su...vamos a ensuciarnos. ¡Hasta pronto!

Saludos en V



domingo, 15 de septiembre de 2019

Haz lo que digo, no lo que hago

Cómo ser humano desperfecto, admito que tampoco sigo mis propios consejos todo el tiempo. Podría dar una variedad de pretextos por la que no llevaba protección adecuada, pero honestamente solo hay una razón: por pendejo. Mínimo que les puedo servir de mal ejemplo con esta experiencia.

Sé perfectamente que puede pasar al caerse sin la protección adecuada, pero el fin de Julio me caí con la combinación de grava suelta, curva y obscuridad de noche. Estadísticamente, la mayoría de accidentes pasa en un radio de 2km alrededor de la casa. Mi más grande accidente hace 6 años pasó en este radio y ahora estaba a media cuadra de llegar a mi casa. Es como que si el cuerpo y la mente aflojan, pensando prematuramente que ya la libramos, qué ya llegamos, cuando aún no es así.

Acosté la moto encima de la grava sin saberlo por la obscuridad y cuando menos pensé ya estaba en el suelo, arrastrándome aproximadamente 10m sobre el pavimento. Las barras de protección cumplieron su función, sacaron chispas como un festejo, pero la moto salió sin ningún rasguño. Nunca sentí un golpe. Simplemente al acostarme, la llanta delantera se fue y seguimos acostándonos hasta estar a 90 grados en un continuo y fluido movimiento.

Pese a haber portado solo casco, guantes, shorts, tenis y playera de resaque, solo me "depilé" brazo, pierna y pie de lado derecho. Después de levantar la moto, llegar a casa, guardar la moto y bañarme con jabón las heridas, fuí al hospital a que me verifiquen si necesito algo más. No era el caso. Puras quemaduras de segundo grado y un tobillo hinchado. Ningún hueso roto esta vez.

Les dejo las fotos de advertencia. Sabía perfectamente que podría pasar y me aguanté. Uds. deciden por sí mismo si usan protección adecuada. Con pantalón, chamarra y botas, no me hubiera pasado absolutamente nada. Así estuve "disfrutando" un par de semanas mi recuperación.  7 semanas más tarde, llevo las manchas de la batalla y aun se me sigue hinchando el tobillo a lo largo del día.




¡Hazlo que digo, no lo que hago!


Saludos, en V