lunes, 28 de mayo de 2018

Hasta a la Moto le gusta el Aire fresco de las mañanas




Estoy leyendo actualmente el libro “Long Way Back” de Charley Boorman, aventurero, actor y escritor. Se trata de su largo camino de recuperación de un serio accidente en moto. Charley Boorman ha dado la vuelta al mundo en moto, participado en la carrera de Lisboa a Dakar, rodado de Europa a África, rodado de Irlanda a Australia… Sus viajes han sido publicados en varios libros y en documentales para la televisión. Creo que podemos coincidir que estamos hablando de un piloto de moto de alto nivel, un experto. Es por eso que me quedé un tanto sorprendido que escribe cómo le gusta salir temprano en las mañanas, cuando el aire es de lo más puro y fresco y que hasta el motor parece estar lo más “dulce”, sin aparentemente entender por qué (el motor anda mejor). Entonces pensé: si un piloto de la talla de Charly Boorman no lo sabe, tal vez hay muchas personas más que no lo saben y tal vez a uno que otro interesa aprender un poco.

¿Quiénes de uds. han notado que el motor parece tener más fuerza en una mañana fresca? Igual que Charley, siempre me ha gustado salir a rodar temprano, cuando apenas sale el sol y comienza la luz del día. Me gusta desde luego el poco tráfico a estas horas en carretera. Y sí, esta frescura de aire me encanta. Me da el sentido de un nuevo comienzo, no solo otro día. No importa que retos enfrenté el día anterior, una mañana fresca siempre eleva mi estado de ánimo. Y en cuando saco la moto, el motor se muestra de lo más alegre. Especialmente en las motos deportivas siempre lo he notado. La máquina se siente más potente, con más rabia. Si tuviera unos caballos de fuerza más. Si no me crees, espera un día en otoño o primavera cuando las mañanas son aún frescas, pero las tardes calurosas. Haz un esfuerzo y vete a rodar desde el momento que comienza salir el sol. De preferencia has una rodada de todo el día o mínimo para regresar en la tarde cuando el calor está en su punto máximo. Notarás la diferencia de cómo anda el motor en la mañana  versus la tarde. Lo tienes que notar. Bueno, a menos que eres un verdadero insensible y por lo menos sabemos entonces por qué te dejó tu pareja.

La explicación es simple. El aire fresco es más rico en oxígeno y un motor de combustión utiliza aire y gasolina. Piensa en los coches con turbo. ¿Te suena el término “intercooler” (=enfriador)? El aire es enfriado antes de entrar al turbo y por ende es más denso y más rico en oxígeno, lo que genera una mejor combustión lo que resulta en un motor con más potencia.

Así que si eres de los que les cueste levantarse temprano, aquí tienes otra buena razón de hacerlo para disfrutar aún más tu moto.

Hasta la próxima. Saludos en V



viernes, 18 de mayo de 2018

El Día que me hice adicto a la Moto




No recuerdo la fecha exacta, pero sí recuerdo bien aquel día en 2007 cuando me hice adicto a las motos. Fui con mi primera moto “grande”, mi Suzuki GS500. Iba solo a Mascota. Tenía pocos meses con la moto y apenas estaba aprendiendo. Pasaba tranquilamente por la carretera revirada, que en 2007 estaba en su mejor estado, de hecho. Me paré en varios puntos para tomar fotos del panorama montañoso. Llegué a Mascota sin saber qué hacer realmente. El chiste era rodar, disfrutar, aprender. Me senté en el Café Napoli a tomar justo esto, un café. Ya que no había más que hacer, comencé el regreso al terminar mi bebida.

Solo que ahora pasó algo. Donde empiezan a subir las curvas la Sierra Madre Occidental todo se volvió paz. Experimentaba un tremendo silencio, una tranquilidad sin igual. Lo más fuerte que escuchaba encima del sonido del motor, el cual parecía aislado, era mi respiración. Respiraba de manera relajada y constante. Inhalaba, exhalaba. Mi vista enfocada en la línea por trazar. Todo el cuerpo relajado. Pasé curva, tras curva, tras curva de manera sumamente relajado. Todo era muy fluido. Estaba en perfecta armonía con máquina y entorno.

Muchos kilómetros más adelante, bajando el otro lado de la sierra, experimenté lo que solo puedo describir como despertar. Era el momento que realicé qué algo extraño había pasado. De repente estaba consciente donde estaba y aunque sabía cómo llegué a este punto, la manera de haber llegado era diferente. Lo único que pude pensar era: “¡Guao!”. Haber experimentado esta tranquilidad al rodar con un sentimiento de seguridad sin igual, era algo increíble. Hasta se me puso la piel de gallina. En serio, era un sentimiento muy intenso, muy agradable. ¿Pero qué era lo que realmente ocurrió?

En aquel tiempo leí y escribí en un foro para el modelo de la moto, la Suzuki GS500. Me sentí algo apenado, pero quise saber lo que experimenté y lo describí en el foro. Esperaba casi que me calificaran de loco. Afortunadamente no fue así y me comentaba alguien que lo que experimentaba era el “flow”.

Investigué sobre el “flow”, que viene del Ingles significando flujo. Y sí, la manera que pasé este tramo de curvas era lo más fluido. Citando Wikipedia el flujo es lo siguiente: “El flujo también conocido como la zona es el estado mental operativo en el cual una persona está completamente inmersa en la actividad que ejecuta. Se caracteriza por un sentimiento de enfocar la energía, de total implicación con la tarea, y de éxito en la realización de la actividad. Esta sensación se experimenta mientras la actividad está en curso.”

El flujo se puede experimentar en cualquier actividad que nos apasiona. Algunos lo experimentan  bailando, otros escalando montañas y su servidor lo experimentó rodando. En este estado el cuerpo suelta endorfinas. Muchos creen que al rodar moto nos llenamos de adrenalina. Yo creo que eso pasa más bien cuando vamos al límite y cuando experimentamos casi-percances. Cuando vamos relajado y entregados a la actividad, cuando entramos a la zona, allí nuestro cuerpo suelta endorfinas. Es una hormona potente que nos provee el bienestar, motivación y felicidad. Por eso también es llamado la hormona de la felicidad, la cual también experimentamos al momento de un orgasmo, por cierto. Ahora sí tiene sentido. ¿A poco no?

Desde entonces empezó mi adicción a las motos. Cada rodada es solo el intento de volver a llegar a este estado de ánimo, igual que un drogadicto trata de repetir la sensación que obtuvo la primera vez. La diferencia es que mi adicción no es dañina. Bueno, siempre y cuando no me accidento. No logro llegar a este estado en cada salida en carretera. Todo tiene que encuadrar. Tengo que conectarme bien con mi máquina. Luego necesito un buen tramo de curvas y finalmente necesito que el tráfico me lo permita. Afortunadamente tengo muchas posibilidades alrededor. La carretera al Tuito, la carretera a Mascota. A veces lo permite el tráfico en la carretera a Compostela, aunque muchas veces no se da. Pero la carretera de Compostela a Chapalilla. Plan de Barrancas y mi favorita carretera, la 40 de Mazatlán a Durango. Cierto, la última me queda algo lejos, pero es un buen pretexto para ir a la Semana de la Moto en Mazatlán. No es tanto de ir al evento de motos más grande en México, sino la posibilidad de subir al Espinazo del Diablo.

El consejo que agrego es: si experimentas el flujo, si entras a la zona, mantén una parte del cerebro consciente para cualquier imprevisto que pudiera ocurrir. Sí, nos sentimos lo más seguros en esta zona, pero un animal cruzando la carretera nos pudiera despertar y causar una reacción contraproductiva. Así que, aunque las endorfinas invaden tu cuerpo, mantente alerto.

¿Y tú? ¿Qué día te hiciste adicto a las motos?



viernes, 20 de octubre de 2017

Cómo evitar el robo de tu moto


Te paso la mala noticia de una vez: no hay manera de evitar al 100% el robo de tu moto. Así de simple. Hay rateros de todos los niveles, desde el oportunista que aprovecha un descuido hasta un profesional que te quita la moto aunque pongas alarma, aunque cuenta con llave de chip, a pesar de dejar tu perro amarrado a la moto…etc. Veamos las opciones que hay.

  • Candado de manubrio: Toda moto viene con candado de manubrio. Estacionas la moto, giras el manubrio hasta el extremo izquierdo (normalmente), giras la llave y al sacarla queda el manubrio fijado. Es lo más mínimo que debes de aprovechar. Hazlo costumbre al estacionar la moto. Lamentablemente basta en la mayoría de los casos con una patada, usando el mismo manubrio para hacer palanca y se rompe este seguro.
  • Candado de disco: Existen simples y económicos hasta más sofisticados con alarma. Son candados que se colocan en uno de los discos de freno y al topar con la barra de la suspensión delantera o el basculante bloquea la rueda. Los candados con alarma dan un aviso primero al mover la moto y si sigue el movimiento suena la alarma. Este último tiene la ventaja que es difícil de olvidar quitarlo. La desventaja es que muchos al caerse al pavimento terminan dañados de la electrónica interna y deja descompuesto la alarma. El candado simple muchas veces viene con un cordón donde un extremo va en el candado y el otro se coloca al manubrio como recordatorio y evitar la además penosa caída al olvidar de quitar el candado.
  • Cadenas: Hay cadenas de diferentes tamaños, tipos y calidades. Tienen la ventaja de encadenar la moto a un objeto fijo (por ejemplo linterna).  Muchas veces solo significa un retraso de robo, dependiendo de su dureza. Algunos se trozan en segundos, dependiendo de la herramienta usada.
  • Alarmas: El mercado ofrece una cantidad de alarmas, algunos que corten la corriente de arranque al estar activada. También existen alarmas de presencia donde se necesita un dispositivo cerca de la moto. Al alejarse de la moto no arranca o se apaga en caso que estaba prendida. Este último es de tomar con precaución, porque si la batería del dispositivo se está terminando, puede resultar en un apagón inesperado de la moto. Me ha pasado andando y no es nada agradable cuando de repente se apaga la moto en tráfico y se bloquea la rueda trasera. Afortunadamente no me pasó en curva. Si optas por dicho tipo de alarma, recomiendo que cambies la batería del dispositivo cada año como cosa preventiva.
  • Cochera: Allí depende mucho del nivel de seguridad de la misma. A veces es contraproducente, si por ejemplo logra entrar el ratero y ahora cierra el portón para primero preparar la moto para llevársela. Una cochera con buena calidad de chapa, alarma, cámara de seguridad…etc. es sin duda una buena opción.
  • Rastreador GPS: No evita el robo, pero facilita la recuperación de la moto. Sin embargo no evita ciertos daños (trozada de cable del switch para arrancar la moto, quebrar seguro de manubrio…). Lo ideal es colocarlo en una parte interna de la moto, donde no es fácil acceder (debajo del tanque, dentro de la caja del filtro de aire…). No se necesita ser un genio para quitar el asiento (trasero) para localizar y quitar el rastreador.
  • Seguro contra robo: Tampoco el seguro evita el robo de la moto, pero amortigua la pérdida económica. El problema es el alto costo en México. Junto con el deducible que aplica, al paso de los años se paga una cantidad considerable a la aseguradora y llega el punto donde ya no tiene sentido. Además no te regresa las horas y el esfuerzo que metiste al personalizar tu moto.
  • Candado de palanca de freno: Últimamente se ofrece un candado que mantiene la palanca del freno accionado. En primer lugar me queda la duda si será buena idea mantener la bomba de freno bajo presión por tiempo prolongado. Segundo, veo que este candado es de aluminio, un material suave que con un serrucho se corta rápido. Sin embargo, significa un esfuerzo extra para el ladrón, un retraso. Así que definitivamente es mejor que nada.


Viendo todas las opciones te das cuenta que cada una tiene sus ventajas y desventajas o puntos débiles. Aunque existiera una opción perfecta, desafortunadamente siempre existe el riesgo que alguien te la quita con todo y llave al apuntarte con un arma. Entonces, ¿qué debes hacer?

Tengo la ventaja que mi moto es mi diversión, no mi transporte diario. Así que se encuentra guardada en un lugar seguro o en rodadas no la dejo fuera de vista. Mientras cabe, la moto se mete a la casa. Si voy de viaje me aseguro que hay estacionamiento seguro en cada etapa donde me quedo la noche. Para las pocas ocasiones donde tengo que dejar la moto fuera de mi vista por un tiempo corto, uso un candado de disco con alarma y una cadena aparte.

Si vas a eventos de motos, de igual manera usa un candado o una cadena. Allí hay tanta oferta para el ratero que optaría por la más sencilla oportunidad. Cualquier retraso aumenta su riesgo de ser atrapado.

Usa tu sentido común al estacionarla. Tal vez quieres (medio) esconderla detrás de un transformador, unos arbustos o similar, pensando en que si no está a plena vista, mejor. Pero al ratero lo sirve de mucho, ya que queda escondido de la vista pública para dedicarse bien a tu candado o pontear tu moto.

Espero te ayuden estos consejos para evitar este momento tan horrible de solo encontrar un gran vacío donde debería estar tu moto.


Saludos en V


martes, 3 de octubre de 2017

De regreso a lo Básico


Entre más entra uno al mundo de las motos, más grande crece la posibilidad de perderse. Es un proceso lento y progresivo que avanza sin darnos cuenta. No, no piensas en tu GPS. Hablo de otra manera de perderse.

No importa si llegaste a las motos por propio gusto o por amigos que tienen o adquirieron motos y de allí te nació el interés. De cualquier manera, conocerás más y más motociclistas. Empiezas a rodar en grupos. Llegas a eventos de motos como moto fiestas, exposiciones, convivios, aniversarios de moto clubes. Probablemente entras a un moto club o tu grupo de amigos forma uno. Cuando menos piensas ya tienes una agenda llena de moto fiestas, aniversarios de moto clubes, reuniones del propio club. De participar puede ser que pasas a organizar.

De repente no vas a rodar porque quieres, sino porque tú organizaste la rodada. De repente ya no ruedas a dónde quieres, sino a donde decidió la mayoría. De repente tu chida idea, no es tan chida para los demás y desató una acalorada discusión. De repente vas a eventos sintiendo más obligación que deseo. Y de repente nace la pregunta: ¿qué pasó?

¿Dónde quedó la libertad que sentiste al rodar en un inicio y la cual se asocia de por sí con la moto? ¿Qué pasó con la chida hermandad que ahora sientes con el peso de puras obligaciones sobre tus hombros? ¿Cuándo pasaron las reuniones alegres a discusiones sin fin? Antes esperabas con ansia para irte a la reunión y hoy quisieras estar de regreso en casa antes de salir.
¡No te preocupes! Lo único que necesitas es un regreso a lo básico. Lo básico del motociclismo nunca cambiará. Lo único que necesitas es tu moto y la carretera. Claro, casco y licencia son parte de, pero creo que entiendes mi punto. Agarra tu moto y vete por el tramo de curvas que te encanta. Repasa las primeras carreteras donde aprendiste rodar. Recuerda la sensación que tuviste, la sonrisa que llenó tu casco. Todo eso sigue allí. Nada de eso ha cambiado. El que cambió fuiste tú. Lo bueno es que si cambiaste una vez, lo puedes volver a hacer.

No digo que dejas votado a otros para regresar a lo básico. Hazlo bien. Termina tus compromisos que agarraste y solo cuida que no agarres nuevos. Después solo agrega lo que suma a tu pasión, no lo que resta. ¡Mantenlo simple!

Saludos en V




viernes, 8 de septiembre de 2017

Las Razones Equivocadas


Normalmente hablo de todas las razones por que rodamos, por qué nos encantan las motos. Sin embargo, conforme pasaron los años he conocido un número de personas que andan en moto por las razones equivocadas. Algunos empiezan por una razón equivocada y luego descubren la pasión al motociclismo. Sin embargo hay aquellos que no captan ni un pedacito de lo que se trata el motociclismo.

Hay aquel que se compra la moto para verse bien. Le gusta cómo se mira encima de la moto. No se preocupa por mejorar su manejo y normalmente no se acerca mucho a los que sí ruedan bien, porque no quiere romper su ilusión. Con lo que él se ve bien, aunque principalmente ante personas que no saben de motos, con eso basta. Lo he visto mucho en el ámbito de las motos deportivas, pero tal vez solo porque era mi principal ámbito. Puede ser que existe también con otros tipos de motos. Usan la moto, una de las más potentes, para darse vueltas en el centro de la ciudad o para ir a los antros. Se trata de ver y ser visto.

Existen también personas que se compren moto para pertenecer a un grupo. Puede ser que sus amigos se hicieron de motos y quiere seguir perteneciendo al grupo de amigos o ha visto grupos o moto clubes y quiere entrar. A veces es por el gusto a los convivios o por aparentar más rudo ante el resto de su familia. Principalmente usa la moto para llegar a reuniones, eventos y convivios. Lo he observado tanto en moto deportiva como en chopper. Digamos que es un medio de transporte fiestero.

Unos pocos coleccionan motos. Les gusta verlas, no necesariamente manejarlas. Supongo que es como coleccionar cualquier otra cosa como estampas, figurines, autos a escala…etc. Solo son personas más solventes con gustos más caros.

Otro personaje es aquel que usa la moto para comprobarse ante otros. Quiere ser el más chingón. Es parecido al primero que se quiere ver bien, pero lo lleva a un paso más allá. Confunden rodadas con carreras y tienen que llegar primero sea como sea, en dado caso con rebases kamikaze. También puede tender a hacer acrobacias, endos y caballitos. La cosa es que cuando van solos, manejan normal. Pero el momento que hay un “publico”, se transforman para dar espectáculos. Digo, a cada uno nos pasa que nos damos un pique con alguien de vez en cuando. Mientras se conocen y saben hasta donde es sano y divertido. Aquí hablo de aquellos que cada vez tienen que ser los más rápidos o chingones. No se trata de un pique de vez en cuando, sino de comprobar que son los mejores.

Ahora bien. Cada quien es libre de hacer lo que le plazca. No trato de juzgar. Entonces, ¿por qué digo que son razones equivocadas para adquirir una moto? Para empezar, solo son razones equivocadas para mí, no necesariamente para todos. Mi manera de disfrutar una moto es rodando en carreteras abiertas, disfrutar el paisaje, coger unas buenas curvas, también disfrutar la aceleración según tipo de moto. Sentir el viento, inhalar los aromas de hierbas, mar, libertad. El estado emocional de pasar una carretera revirada como la del Espinazo del Diablo donde pasas de curva en curva en curva en curva… Eso es adictivo para mí. Disfrutar una moto para lo que fue hecha, rodar y disfrutar. No necesito público para eso. Mis mejores rodadas fueron solas o acompañadas por mi pareja. Nunca me importó cómo me veo en una moto. Muchos me han dicho que por mi estatura me veo chistoso en una deportiva 600, me queda mejor una mil. Para mí no es importante, porque disfruto ambas. La aceleración descomunal de una mil igual que el rango de revoluciones de una 600. Ambas motos puedo llevar rápido o de paseo y disfrutar ambos manejos. No se trata de un accesorio de moda que me hace ver de una u otra manera. Me importa lo que me transmite la moto, cómo me siento, cómo nos llevamos juntos, cómo nos acoplamos.

La ZX6R del año 2007/ 2008 siempre ha sido la más fea para mí. Los faros se me parecen afeminados y la frente redonda algo gordita. Sin embargo tuve una, porque al momento que me subí y la manejé, me causó una sonrisota en el casco y desde el asiento del piloto no se veía qué tan fea (pensaba que) era. Desde luego nadie pudo ver cómo nos veíamos si pasaba a 240km/ h. Con el tiempo hasta le agarré carriño a su formas.

Pienso que es algo muy importante de no prejuzgar una moto por su aspecto. No me quiero privar de la oportunidad de conocer algo nuevo. Por eso me encanta probar motos diferentes. Sea deportiva, naked, doble propósito, café racer, cross, chopper. Imagínate que me pierdo encontrar la moto de mi vida porque no la pruebo por su aspecto.

Otro aspecto que me convence que son razones equivocadas de andar en moto es la seguridad. Si solo andas en moto para verte bien, no estas mejorando tu manejo nunca y un error de otro puede tener graves consecuencias. Si solo manejas moto para pertenecer a un grupo pero por dentro te mueres de miedo andando, eres un peligro para ti y los demás. Desde luego que si vas pasado tu límite para ser el más chingón, pones en riesgo tu vida y la de los demás que no tienen la culpa. No hay riesgo si coleccionas motos, solo me da cierta tristeza ver las máquinas paradas sin ser usadas para lo que fueron hechas. Bueno, ese soy solo yo y mi sentimentalismo.

Hasta hoy en día siento nerviosismo antes de salir a un viaje largo. Me pasan por la cabeza mil cosas que pueden salir mal. Siempre existe la posibilidad de no regresar y/ o no llegar. No duermo bien la noche anterior y siento el nerviosismo en mi estómago. Pero cada vez que arranco, se apodera una calma de mí sin igual. Todos mis problemas desaparecen. Durante el viaje estoy libre, formo parte del entorno, del universo. Estoy conectado con máquina, camino y clima. Espero que nunca se me quite este nerviosismo antes de salir de viaje. Revivo la lección de la vida más importante cada vez que salgo: lo difícil es dar el primer paso.

Mi consejo es simple: sea como sea la razón por la cual te hiciste de una moto, date la oportunidad de descubrir la verdadera pasión. No te arrepentirás.



Saludos en V



miércoles, 6 de septiembre de 2017

Motocross



Un amigo me invitó el Domingo pasado a una pequeña pista de motocross. Ibamos en 2 de sus motos, una Suzuki DRZ400 y una KTM 200XCW. La KTM es de 2 tiempos, mientras la Suzuki es de 4. Para mi era un doble debut, porque nunca me he metido al motocross y nunca he manejado una moto de 2 tiempos. 

Llego con mi amigo y me presta un jersey, protectores para rodillas, pecho y espalda y unos guantes. Cojo la Suzi y le sigo con su KTM. 


Salimos a la carretera, manteniéndonos en la lateral. Donde termina la lateral, gracias a las lluvias torrenciales de la temporada, hay terreno lleno de piedras y zanjas de todos tamaños. Mi amigo siguió sin siquiera bajar la velocidad y solo pensé: "¿Es en serio?" Confiando en su experiencia y rezando que no se volvió (más) loco desde salir de su casa, tampoco bajé velocidad y entré con todo. Vaya sorpresa, la máquina siguió como si nada. Seguí la línea de mi amigo que subió bordes de hasta 20cm en ángulos menores de 45 grados sin siquiera frenar. Quedé asombrado de verdad. Hay que recordar que era motociclista 100% carretero que apenas hace 1 año se cambió a doble propósito, experimentando un poco caminos fuera del asfalto. Pero eso ni siquiera podría llamarse camino. Más bien era tipo campo donde campesinos pasan con sus tractores para preparar las tierras para sus cultivos.

Llegamos a la pista. Se encuentra como 1m debajo del camino con pendientes de casi 180 grados. Y allí bajó mi amigo igualmente como si nada. Pues, a seguirle. Por más despacio que quise empezar, se me fue la mano con el acelerador. Obviamente, en subidas hay que darle y aprovechar momentum. Estoy tratando de acostumbrarme al manejo parado, rodillas ligeramente flexionadas para amortiguar, en curvas sentado y sacando la pata...etc. La pista estaba bajo agua en 3 partes. En la parta más inundada, el terreno tenía varios pozos y topes que no se podrían ver. Allí me sentí como en el rodeo. Estaba encima de un bronco tratando que no me tira, agarrándome de los puños que se movían salvajemente por todos lados. Solo traté de mantener mis brazos relajados para que la rueda delantera pudiera buscar su camino. Allí me convertí de piloto en pasajero sin control que era llevado por una máquina que pudo mucho más que yo. Y esa parte seguía siendo mi reto personal para las próximas vueltas.

Cada vuelta me pasó el agua lodoso por encima del casco. Estaba empapado de pies a cabeza. Después de 3 vueltas nos parábamos. Mis manos se cansaron, mi respiración peor que después de 15 minutos en la elíptica. Tomé unas fotos con las manos temblando. Cambiamos motos y de nuevo al rodeo. 


La KTM 2 tiempos es una máquina hermosa por donde la mires. El escape, el cuadro, los discos y hasta la cadena me parecían esbeltos. El manejo no era tan brusco que esperaba con lo que he leído y escuchado de los motores de 2 tiempos. El rango de entrega de potencia era muy pequeño y se tiene que mantener en un rango de revoluciones justo para avanzar bien y para evitar que se apague. De hecho, tiene arranque de patada. Y por su puesto se me apagó en el charco más grande. Una pierna hasta la rodilla en el agua y con la otra pateando la palanca de arranque. Pero lo logré y a la primer patada, lo que no he logrado ni fuera de la pista anteriormente. También la Suzi apagué en el charco, pero con el arranque eléctrico era aún más fácil de salir.

Estaba tan enlodado que en una de estas pausas dice mi amigo: "Ah, te acostaste." A lo que aclaré que no, que de veras así me enlodé andando. 

Hicimos varias tandas de 3-4 vueltas. Empecé a mejorar. La Suzi era definitivamente más fácil de llevar. Lo más importante es que me divertí. Me gustó y seguramente no era mi última vez en el campo. Me impresionaron las máquinas y el agarre que proveen en estas condiciones. Aunque la rueda trasera se derrapa mucho de lado a lado en subidas o debajo del agua, se siente mucho control. De hecho, se sensibiliza uno mucho y entiendo porque los mejores pilotos de velocidad comenzaron en motocross. Allí se puede agarrar mucha habilidad, mucha conexión con la máquina y mucho control de derrapadas. 

Espero que sacan sus conclusiones y que uno que otro se da la oportunidad de ampliar su experiencia dentro del motociclismo. El motociclismo tiene muchas facetas y muchas maneras para divertirse. 


Saludos en V


viernes, 25 de agosto de 2017

Lo que la moto me enseñó





Moto Consejos se trata de proveer información para el motociclista principiante y avanzado para aumentar su seguridad. Se trata de enseñar técnicas y trucos para una vida de motociclista más fácil y sobre todo más segura. Pero hoy quiero escribir sobre lo que me enseñó la moto a mí. La enseñanza de una simple máquina.

Toda nuestra educación está enfocada en una sola cosa: el futuro. Nuestros papás empiezan desde temprano a preguntar: ¿qué quieres ser/ hacer cuando seas grande? Luego, la escuela nos sigue empujando más hacia la misma dirección, enseñándonos un montón de cosas que algún día podríamos necesitar. La vida laboral sigue el mismo patrón. ¿Quién no ha estado confrontado en entrevista o curso de capacitación con la pregunta de donde nos vemos en 1 año, 5 y 10? Hay que fijar metas y planear las etapas para alcanzarlas.

Conectado a mi moto cambia eso, cambio yo. En cuanto bajo el pie izquierdo, escucho el "clonk" de la primera marcha entrando, libero progresivamente la palanca de mi mano izquierda mientras giro la derecha...en este preciso momento cambia todo. Así como desaparece mi casa en el retrovisor, desvanece mi futuro. Estoy 100% viviendo el momento, el presente. La moto me obliga a enfocarme en el ahora, en el aquí. Porque si no estoy concentrado en mi alrededor ahora, podría salir lastimado o peor.

Lo más lejos que pienso es el horizonte, cómo se desarrolla el tráfico o qué línea escojo para la siguiente curva. Siento el aire de ahora. Siento donde pasan las llantas ahora. Siento las revoluciones, las vibraciones de la máquina ahora. Percibo los olores del ahora como las hierbas al lado de la carretera, el aroma salado de la brisa del mar, el zorrillo aplastado 1km adelante, las balatas del camión bajando en el carril opuesto...

Arriba de la moto vivo el presente y lo vivo con una intensidad desigual. Puedo estar en una fiesta o un convivio y pienso en lo que tengo que hacer mañana o pasado mañana. Tal vez pienso en lo crudo que estaré el día siguiente. Pero cuando ruedo, no existe el futuro.


Esa es la lección que aprendí de la moto. Y la pérdida de varios amigos que se me adelantaron me dice que es importante. Vivir aquí y ahora. Podemos planear lo que queremos para mañana. Es importante prepararse para el futuro. Porque si llegamos al mañana, hay que vivir de algo. Solo que el precio del mañana no sea un hoy sacrificado. Porque el hoy es lo que sí tengo. El mañana es lo que espero tener, pero no lo tengo garantizado.


Rueda siempre al 100%.

Saludos en V